De lado a lado del salón alcanzaron a cruzar las miradas, por un instante, tan solo un segundo, el mundo era de ellos, salían chispas de sus ojos, se comían a besos y solo ellos lo sabían, hasta que se interpuso su esposo, pero ella seguía disparando besos
lleve la pelota de mi perro e hice una actividade con mis alumnos, al final les dije que antes de comer se lavaran las manos, porque estaba llena de baba, todos se limpiaban las manos con asco, yo moria de risa mientras les decía que era una broma porque la pelota era nueva
Se paró al frente, observó el auditorio, tosió un poco y acomodo sus ideas, sentía que podía que podía cambiar el mundo, lo único que necesitaba eran sus palabras