Que tristeza lo que hacen con #Independiente,
Año tras año, dirigencia tras dirigencia.
Bronca, dolor e impotencia.
Un club qué haciendo las cosas un poco bien,
Se levanta solo.
"Soy enemigo de los lugares llenos de gente, de la fanfarronería de dinero y de linaje, de la pretensión, de la gente consumidora, de las relaciones fugaces y de las reuniones llenas de hipocresía y mentiras."
Fiódor Dostoyevski
No están pudiendo meter todos los negocios que quieren y ya lo quieren rajar al DT. Si fuese por resultados deportivos son los mismos que hace 25 años.
Ya quieren echar a otro técnico, a los únicos que les sirve cambiar de técnico todo los años es a los dirigentes para hacer sus negocios. #independiente
Con la mentira de "lo ofrecieron" es como se justifica el pescado podrido que venden todo el tiempo los ensobrados, "lo ofrecieron" inchequeable, asi es como te llenan de nombres en los mercados de pases donde despues no llega ni el 1%, ahora "lo ofrecieron" tambien a Bustos
48 refuerzos en tres años y medio. Pará un segundo y leelo de nuevo: cuarenta y ocho. Del verano 2023 al verano 2026, Independiente sumó jugadores como si fueran figuritas. Son casi 7 por mercado de pases (6,9 para ser exactos) y eso es una animalada. Un plantel competitivo se arma con 20 o 25 nombres; nosotros trajimos casi el doble en este período. Eso no es reforzar: es rehacer el equipo de cero cada seis meses.
Y acá viene lo que más duele. De esos 48, hoy siguen firmes apenas 9. Nueve. El 19%. Otros 5 están con un pie afuera (contratos por vencerse, o se van en cualquier momento) y los 34 restantes ya no están. Es decir: más de 8 de cada 10 refuerzos ya se fueron o están por irse. Para cualquier proyecto serio, ese nivel de fracaso sería insostenible.
Mirá el detalle mercado por mercado: 11, 6, 7, 5, 9, 7 y 3. Once refuerzos en un solo verano. Nueve en otro. Eso no es un plan, es manotazo de ahogado tras manotazo de ahogado. Cada gestión, cada técnico que pasó trajo su propia camada, y la anterior quedó tirada al costado sin haber rendido.
¿Y jugaron, al menos? La mayoría no. La mediana de partidos netos (minutos ÷ 90) es 15,3. Traducido: la mitad de los refuerzos aportó menos que 15 partidos completos en toda su estadía en el club. Y seis de ellos ni siquiera eso: jugaron menos de 5 partidos netos, con casos de literalmente 0 minutos. Trajimos gente que no sumó ni para el resumen.
Ojo con el promedio, porque engaña. El promedio de partidos netos da 24,7, bastante más que la mediana de 15,3. ¿Por qué? Porque un puñado de nombres infla el número. Si sacás a los tres o cuatro que sí jugaron, el resto se desploma. Y ahí está la ironía más grande de todas: los pocos que rindieron de verdad (Rodrigo Rey, Ávalos, Lomónaco, los que más minutos acumularon) son justo los que se están yendo. Cuando algo funciona, no lo sostenemos.
Esto no es criticar por criticar. Los números son fríos y cuentan una sola historia: mercados inflados, sin plan, con una rotación brutal y una tasa de acierto para el olvido. Traer 48 refuerzos para terminar con 9 en el plantel es tirar plata, tiempo y proyecto por la ventana. Y así, temporada tras temporada, el club se arma y se desarma sin construir absolutamente nada.
48 nombres. 9 que quedan. Sacá vos la conclusión.
El Indio Solari dedicándole "Y mientras tanto el sol se muere" a su mujer, Virginia.
"Algún día pronto una de mis vidas
Va a intentar matarme y lo va a lograr
¿Cómo será andar solito allá en la muerte?
Ay, mi amor, yo sin vos y tus sueños"
Destruído es poco, hermano.
Se fue el Indio y con él se va una parte grande de nuestras vidas, atravesadas de principio a fin por su arte. El dolor es tan enorme como su legado, único e irrepetible. Lo vamos a extrañar y a escuchar hasta que nos toque a nosotros también. Gracias para siempre, Carlos.