Tres conclusiones del primer gobierno de izquierda:
1. Criticar es fácil; gobernar, no. Dato mata relato.
2. Improvisación en la administración pública, baja ejecución de proyectos y altos índices de corrupción. No resultaron ser tan inmaculados como pregonaban.
3. Culpar a la rama judicial, al legislativo y a los órganos de control de su ineficiencia en las reformas demuestra desconocimiento del Estado de Derecho y ratifica su autocracia.
El nuevo album de Madonna me ha gustado demasiado, no solo por la música, también porque me demuestra que, no importa en qué momento de mi vida esté, siempre se puede iniciar algo o una nueva etapa en mi vida.
Mira en lo que derivó construir un proyecto en el que nadie puede criticar al patriarca.
Así no lo menciones: esto es responsabilidad de @petrogustavo.
La concentración de poder que terminó en un cheque en blanco en donde él hizo y deshizo a nombre de lo alternativo.
¡Hoy mismo Petro sigue protegiendo a Juliana! Esto no lo aceptaríamos de nadie.
Obvio, si Guerrero compró títulos falsos (como lo demostré en la Fiscalía), no sorprende que cobrara coimas para repartir contratos. El clan Guerrero formó un concierto para delinquir y hasta el último día de este Gobierno, Juliana siguió siendo delegada y protegida de @petrogustavo.
No vamos a parar hasta que haya justicia.
Este 5 de agosto es su audiencia de acusación en Fiscalía.
#GraduadaEnCorrupcion
Hoy todos los petristas indignados por el escándalo de las hermanas Guerrero.
Ah, pero durante estos cuatro años muchos guardaron silencio frente a casos y escándalos como La Guajira, la UNGRD, la Fiduprevisora, el caso Olmedo López y Sneyder Pinilla, el caso de Sandra Ortiz, el escándalo de Nicolás Petro, los audios de Armando Benedetti, el caso Laura Sarabia, el contrato de los carrotanques para La Guajira, las denuncias sobre el CRIC, las irregularidades en la compra de tierras, las controversias en la SAE, los cuestionamientos a Ecopetrol, las denuncias sobre RTVC, las polémicas en el Ministerio del Deporte, los contratos de Invías, las investigaciones en la Unidad Nacional de Protección (UNP), las denuncias en el DPS, los cuestionamientos a la Agencia Nacional de Tierras (ANT), los contratos de MinTIC, las controversias sobre la DIAN, los contratos del Ministerio de Salud, las investigaciones relacionadas con la campaña presidencial de 2022, el caso Fecode, las polémicas sobre el Fondo de Programas Especiales para la Paz, las denuncias sobre contratación en el ICBF, los cuestionamientos al PAE en varias regiones, las investigaciones por financiación política, las controversias sobre nombramientos y los múltiples escándalos que han sido objeto de investigaciones por los organismos de control.
El patrimonio de todos los integrantes del "pacto histórico" aumentó 5, 10 y hasta 15 veces con este gobierno, y después nos dan cátedra de "desigualdad" y lucha social.
Lo irónico que Shakira vaya a hacer el show del Medio Tiempo en la final de España vs Argentina. Si eso no es un cierre de ciclo, no sé qué lo sea en realidad.
Hemos tenido 64 ministros, un jefe del DAPRE que no duró ni tres días, en promedio cada mes se va un ministro, modificaron manuales de funciones para meter personas no preparadas.
El Pacto Histórico no tiene autoridad para criticar nombramientos de nada.
Pauperizaron lo publico
Hay una escena de The Crown que siempre me viene a la cabeza cuando se habla de estatus.
Es cuando Margaret Thatcher va por primera vez a Balmoral.
Ella intenta hacerlo todo bien. Al fin y al cabo es la primera ministra del Reino Unido. Lleva la ropa que considera adecuada, procura estar a la altura, intenta adaptarse...
Y, sin embargo, desde el minuto uno queda completamente fuera de lugar.
No porque le falte dinero ni poder.
Sino porque le faltan los códigos.
Nadie le explica cómo se viste uno allí para salir al campo, cuándo toca cambiarse de ropa, qué se espera de cada momento. Los demás lo saben porque han crecido con ello.Ella no.
Y lo más llamativo es que nadie tiene el menor interés en ayudarla.
No hace falta decirle: "Tú no eres de los nuestros." Basta con dejar que se equivoque una vez detrás de otra.
La escena resulta incómoda de ver precisamente por eso. Porque ves el esfuerzo de Thatcher por encajar y, al mismo tiempo, ves que los demás parecen disfrutar comprobando que no conoce las reglas.
Y creo que esa escena explica muy bien que el estatus no es solo dinero.
De hecho, ni siquiera creo que exista "el estatus" . Hay muchos.
Está el económico, el cultural, el educativo, el profesional... Cada grupo tiene sus propios códigos y lo que para unos significa prestigio, para otros puede no significar absolutamente nada.
Hay una idea a la que llevo tiempo dándole vueltas.
Igual es una simplificación, pero cada vez tengo más la sensación de que cuanto más consolidado está un estatus, menos necesidad hay de demostrarlo.
Los códigos se vuelven casi invisibles.
Los entienden los que pertenecen al grupo y pasan desapercibidos para los demás.
En cambio, conforme el reconocimiento depende más de que te vea todo el mundo, los símbolos se vuelven cada vez más evidentes.
Más logos, extravagancias, necesidad de que quede claro.
Y por eso, a raíz de ese tuit de hoy sobre unas zapatillas de lujo, pensaba que probablemente impresionan mucho más a quien aspira a entrar en un determinado mundo que a quien ya está dentro.
Porque los símbolos visibles se pueden comprar.bLos códigos invisibles, no.
Y quizá por eso el lujo más antiguo —el de familias que llevan generaciones moviéndose en determinados círculos— muchas veces resulta casi aburrido visto desde fuera. No necesita llamar la atención. La mayoría ni aparecen en RRSS.
El reconocimiento ya lo tienen.
No digo que sea una ley universal. Hay muchísimas formas de vivir el estatus y seguro que hay excepciones.
Pero sí me parece un patrón interesante: muchas veces, cuanto más consolidada está la pertenencia a un grupo, menos necesidad hay de demostrarla.
Y quizá por eso el verdadero estatus no siempre es el que más se ve.
A veces es precisamente el que solo reconocen quienes comparten esos mismos códigos. Y hace que el que está fuera, se equivoque una y otra vez.
Cuando les digan que Petro "pagó" la deuda del FMI, tengan en cuenta que lo hizo endeudándose por otro lado a una tasa el doble de cara.
Nunca frenó el gasto ni aumentó los ingresos.
El petrismo quebró el país.
Colombia es un Estado laico, no un Estado antirreligioso. La laicidad significa que el Estado no impone ni privilegia una religión, no que los funcionarios públicos deban renunciar a sus convicciones personales.
Que la ministra de Educación sea una cristiana practicante, que el Vicepresidente participe como servidor en talleres católicos para parejas o que cualquier funcionario rece y viva su fe, no constituye una falta ni una inhabilidad. Lo que exige la Constitución es que ejerzan sus cargos respetando los derechos de todos, sin imponer sus creencias y actuando conforme a la ley.
Juzgar a alguien por profesar una religión sería tan discriminatorio como excluirlo por no profesar ninguna. En una democracia pluralista caben creyentes, agnósticos y ateos. Lo importante no es en qué creen los funcionarios, sino cómo gobiernan y si respetan la Constitución.