“¿Qué tienen en común las neveras desobedientes de Francia con los drones ralentizados del frente ruso-ucraniano?”. Los invito a leer, comentar y compartir mi columna en @eltiempo, ‘Quesos, drones y geopolítica’. https://t.co/RUKKtFAwHW
#NACIÓN| Desde Barranquilla, el ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amin, denunció que durante la campaña presidencial se gastaron $1 billón diarios en compra de votos.
"Pero quebraron el sistema de salud, pero quebraron el sistema de educación, el Icetex. Quebraron el Estado", dijo.
La crisis ferroviaria pone de actualidad en España el mantenimiento de las infraestructuras, un tema central de la gestión pública del que no nos ocupamos casi nunca. Vale la pena aprovechar la conmoción para dedicarle alguna reflexión. Pruebo a hacerlo en 11 tuits 🧵
Guy Debord argued that modern life was increasingly being replaced by representations of itself. In 1994, he died by suicide. David Foster Wallace proposed sincerity as an escape from recursive irony. In 2008, he died by suicide. Mark Fisher wrote about the ghosts of futures that never arrived. In 2017, he died by suicide.
Now it is our turn to solve postmodernism.
Atentos. Primicia.
Aquí el contrato que se acaba de firmar entre la @CancilleriaCol y Thomas Greg & Sons (Unión Temporal Documentos de Viaje 2027) para suministro y distribución de pasaportes y visas, por urgencia manifiesta tras la orden judicial de suspender el convenio con las empresas de Portugal y Francia.
Es por la suma máxima de $240.352 millones y hasta el 17 de diciembre de 2027. En total serán hasta 2´168.301 documentos a entregar, todos elaborados en Colombia.
El valor de las libretas será menor al que se estableció en el negocio con Portugal y Francia.
"OBJETO: Prestación del servicio de suministro, personalización, custodia y distribución de libretas de pasaporte, así como la impresión, almacenamiento y entrega de etiquetas de visa colombiana con zona de lectura mecánica, a precios unitarios fijos sin fórmula de reajuste".
Gameto, mi sexto unicornio, acaba de ser comprado por Ferring por 1.380 millones de dólares
En 2020 hice una donación a la Universidad de Harvard para crear una beca con el nombre de mi padre, Carlos M. Varsavsky, en el laboratorio de George Church, uno de los grandes genetistas del mundo. La beca tenía un solo objetivo: fabricar óvulos humanos en el laboratorio. De ahí salió Gameto.
Mi padre era astrofísico y creó el Instituto Argentino de Radioastronomía. Era un gran profesor, en la universidad y en casa. En una época sin inteligencia artificial, él era la inteligencia artificial para mí: sabía de todo, era la enciclopedia de la familia. Murió joven. La beca lleva su nombre.
Ferring Pharmaceuticals, la farmacéutica suiza especializada en fertilidad, compra Gameto por hasta 1.382,5 millones de dólares. Soy cofundador de Gameto, y esta es la historia de una empresa que nació para hacer una cosa y fue comprada por otra.
Llegué a la fertilidad en 2016 con Prelude Fertility, una red de clínicas de fertilidad en Estados Unidos que monté y que después pasó a formar parte de Inception, hoy la mayor red de clínicas de fertilidad de Norteamérica.
Dentro de esas clínicas aprendí algo que las tasas de éxito no cuentan. La fecundación in vitro (FIV) funciona, pero es brutal. Durante unas dos semanas la mujer se inyecta hormonas para que sus ovarios liberen muchos óvulos a la vez. Eso son unos veintiocho pinchazos, varias ecografías, análisis de sangre, hinchazón y cambios de humor.
Muchas mujeres pasan por eso una vez y no quieren volver a pasar. Cada una que lo deja es un embarazo que nunca llega. Me obsesioné con una pregunta: ¿y si el tratamiento durara tres días en vez de dos semanas?
En 2020, el año de la beca, arrancamos Gameto con unos 3 millones de dólares de amigos y de otros emprendedores, entre ellos Brian Armstrong, el fundador de Coinbase; Jack Abraham, creador de Atomic, un estudio que monta empresas desde cero; y Shervin Pishevar, uno de los primeros inversores de Uber. Fabricar un óvulo resultó enormemente difícil. Nadie en el mundo lo ha conseguido todavía. Pero por el camino hacia el óvulo encontramos algo más útil para las mujeres que están hoy en tratamiento.
La beca pagó el doctorado de Christian Kramme, un genetista californiano que descubrió cómo fabricar en el laboratorio las células que rodean al óvulo dentro del ovario y lo ayudan a madurar. Hoy es el director científico de Gameto.
En 2021 incorporé a Dina Radenkovic Turner como cofundadora y consejera delegada. Tenía 26 años, era médica formada en el University College de Londres, había competido en olimpiadas de matemáticas en su Serbia natal, y es una de las personas más brillantes con las que he trabajado en mi vida. Mucha gente cuestionó que pusiera a alguien tan joven al frente de una empresa de biotecnología. El tiempo nos dio la razón. Lo que tenía era un objetivo casi imposible, fabricar un óvulo humano en el laboratorio, y una beca en Harvard. Dina convirtió eso en una empresa. Miró las células de Christian y vio un producto: si el óvulo todavía quedaba lejos, haríamos en el laboratorio el trabajo del ovario. Eso es Fertilo.
Con Fertilo, la mujer se pone hormonas solo dos o tres días, alrededor de un 80% menos de pinchazos. Sus óvulos se extraen todavía inmaduros y pasan un día en el laboratorio junto a esas células, que hacen el trabajo del ovario. Una vez maduros, se fecundan como en cualquier ciclo de FIV. Las células nunca entran en su cuerpo.
El 16 de diciembre de 2024 nació en Lima el primer bebé concebido así. En agosto de este año ya eran cinco bebés y más de veinte embarazos.
Una mujer que termina un tratamiento de tres días está mucho más dispuesta a volver a por un segundo ciclo, y a por un tercero. Tres ciclos suaves valen más que un ciclo brutal que nadie quiere repetir.
Con la compra de Ferring, Gameto es la sexta empresa que he construido que supera los mil millones de dólares, después de Viatel, Jazztel, https://t.co/vSSdpQOvn4, Eolia Renovables, que vendimos en 2017, e Inception Fertility, que absorbió a Prelude. Telecomunicaciones, internet, energías limpias, clínicas de fertilidad y ahora biotecnología. Son sectores que no tienen nada en común, y en todos aprendí lo mismo: lo que más importa es el equipo.
Mi idea original, fabricar un óvulo humano en el laboratorio, todavía no ha funcionado. Lo que vale hasta 1.382,5 millones de dólares apareció por el camino, y lo vimos a tiempo.
Gracias a Dina, a Christian y a todo el equipo de Gameto.
“It’s not that liberals are more tolerant than conservatives, or vice versa. Liberal and conservative men are more or less equally tolerant, as are liberal and conservative women. It’s being a man, liberal or conservative, that makes the difference.”