Perdóname si vuelvo a ti en mis pensamientos, si tus huellas aún me arden en la piel.
Es que algunos amores no se olvidan, solo aprenden a doler distinto.
Siempre pensé que la comunicación era lo más importante, hasta que entendí que lo esencial era la comprensión. Puedes hablar, explicar y abrirte todo lo que quieras, pero si la otra persona no está con la disposición de entenderte, nada avanza.