La situación es como para verla y no creerla. Maxine es un cohete sin varilla pero, ahora, parece estar... ¿meditando? ¿Debajo de un árbol en el jardín...?
> ¡eso es obvio, profe! Pero... la prueba de ayer me pareció tan dura...
Se rasca la mejilla con un dedo.
— Quiero pensar de corazón que solo era eso, una prueba, y no... algo real de verdad...
— ¿No a... qué...?
Tan tajante fue que casi ha notado el tajo en el cuerpo. A-Ay.
Ha necesitado unos instantes para releer en su cabeza lo que acababa de escuchar, buscándole un sentido al rico léxico ajeno.
— E-Es decir... Nunca podré acostumbrarme a ver a gente sufriendo, >
Pues menuda decepción. ¡Es de Rivule, cómo no va a tener agua!
— Oh...
Suena hasta apenada de verdad.
Al escuchar la pregunta ajena, no ha dudado ni un segundo. Allá donde quiera que esté, señalará con el dedo a Cal.
No sabe leer esa expresión, sinceramente. Ella sigue "palante".
— ¡Pues que Cal me ha dicho de tirarme un cubo de agua encima para despertarme un poco!
No entiende su lenguaje corporal, de verdad.
— ¡Oye, Naeria!
Ya recuperó un poco el ánimo, pero que sepa que lo que está a punto de suceder única y exclusivamente es culpa de Cal.
— ¡Necesito tu ayuda para terminar empapada!
POR QUÉ. LO DICE. ASÍ. EN ALTO.
— Bueno... Fue todo tan... chocante.
Venía esperando cualquier clase de reto, ¡de todo tipo! Pero lo de ayer despedazó sus expectativas, y a ella también un poquito...
— Supongo que... se me vino el mundo encima un poco, haha... Pero aprenderé a lidiar mejor con eso, ¿no...?
¿Qué tiene de malo en que se le contagie la vitalidad de Maxine? ¡La vida puede ser maravillosa... menos hoy! Hoy es un poquito dura.
— A-Ah, si no he celebrado... De hecho, creo que todavía no he procesado todo lo de ayer, profe...
Los golpecitos en el hombro CASI tiran a Maxine en la otra dirección, pero logra tenerse en pie.
Se quedará mirando a Cal.
— No, si estoy... más o menos bien, haha. Necesito hacer algo para despertarme...
No le presenten el café o el té a la morena, que la aniquilan.
El chasquido ha sido como si la hubiesen empujado desde la estratosfera y hubiese caído de morros en el patio. Ha pegado un brinco en el sitio y, al caer, se ha puesto a mirar a todos lados hasta que ha enfocado a la profe.
— ¡D-Despierta, más que despierta!
¡FIRMES, AR!