¿Quién te dijo que te tenía que ir bien? ¿Quién te programó para pensar que todo tenía que salirte cómo lo pensabas? ¿Quién te dijo que después de chingarle, venía lo “bueno”?
No es la realidad, la que te tiene triste, es la expectativa que tenías. En tu mente, a esta altura, te visualizabas en un mejor escenario y la comparación con tu mundo real es inevitable.
Te dijeron que “todo iba a estar mejor” y no es cierto. La vida no funciona así. ¿Con quién compites? ¿Con quién te comparas?
La vida es incierta e impredecible. Solo fluimos con ella y nuestra ilusión de “control” no es más que eso: Una ilusión.
Desacelera. Reflexiona. Pausa.
No es de ponerle más 🥚s, es de ponerle más 🧠