Mi mayor decepción laboral fue entender que no basta con hacer bien tu trabajo ni con amar lo que haces. A veces, si no encajas, no caes bien o no te alineas con el ego de quien lidera, todo tu esfuerzo deja de ser suficiente, incluso cuando cumples y das lo mejor de ti.
Y que es que vemos en realidad? A toda la gente con su vida falsa fingiendo ser feliz, en una competencia enferma por verse más feliz que los demás aunque por dentro estén vacíos.
Nadie que tenga idealizado a Estados Unidos tendrá mi respeto. Jamás. Para mí eres un pusilánime, con sed de aceptación gringa y postura de blanco wannabe.