La entrevista que le hizo anoche Cristina Pardo a Puente es para enmarcar: Cristina Pardo estuvo incisiva, directa y muy bien preparada, y Óscar Puente tuvo que fajarse ante preguntas incómodas. Una entrevista ágil, tensa y de mucho nivel. De las que merece la pena ver. ¡Chapeau!
💥 Ya lo dijo Cervantes:
“País este, amado Sancho, que destronan reyes y coronan a piratas pensando que el oro del rey será repartido entre el pueblo, sin saber que los piratas solo reparten
ente piratas."
Qué ilusión me hace contaros que la @_AVT_ me ha concedido la Cruz a la Dignidad en el año en que dan su XIV premio Verdad, Memoria Dignidad y Justicia a la UCO. Gracias AVT por este gran honor, mayor por quien lo concede: las víctimas del terrorismo.
https://t.co/1UyiZESorw
Parece que ahora los podemitas y demás hiervas se están dedicando a meterse con Macarena Gómez por que en una manifestación gritó ¡¡ VIVA ESPAÑA !! y claro, si no pensáis como ellos, ya eres un nazi y un facha.
Pues yo con Macarena. ¡¡Ole tus ovarios reina !!
VIVA ESPAÑA 🇪🇸
Todo lo que hemos conseguido mostrar esta semana para Horizonte no habría sido posible sin cada miembro del equipo, pero sobre todo, sin cada uno de los vecinos de Ceuta que nos han dado su apoyo en todos los rincones en estos momentos tan crudos.
Seguimos con vosotros.
@RobertoVaquero_ lo dice esta señora que en la sexta yo la he visto decir barbaridades insultando, la tve recogiendo a lo mejorcito de la profesion con relato unico y chillando desaforada 😖
💥 Esto se ha visto hoy en TikTok
CARTA ABIERTA A PEDRO SÁNCHEZ
A mis 56 años de edad, no habiendo sufrido el franquismo y viendo el insuperable ejemplo de honestidad y sacrificio que nos dieron nuestros padres perdonándose y abrazándose en la Transición, he de decirte, Pedro, que yo no conocía el odio. Ante la barbarie de ETA sentía dolor, pero mi confianza en las instituciones y la unidad de los españoles —como demostramos con las manos blancas por Miguel Ángel Blanco— derrotaron al terrorismo sin dejar espacio al rencor. Tampoco conocí el odio con José Luis Rodríguez Zapatero, a quien veíamos con cierta compasión por lo absurdo de su gestión.
Pero entonces llegaste tú. Por tu culpa, nuestra generación ya sabe lo que es odiar. Tu sectarismo, tus constantes mentiras, tu asalto a los poderes del Estado y tu desprecio por la Justicia nos han arrastrado hasta aquí. Has rendido una pleitesía nauseabunda a los terroristas derrotados y una sumisión vergonzante ante un independentismo catalán que estaba socialmente muerto tras su golpe de Estado. Los has resucitado a todos solo por conservar los privilegios de la presidencia. Incluso profanaste a un muerto que ya estaba olvidado y perdonado, con el único fin de reabrir heridas y polarizar a la sociedad para mantenerte en el poder.
Has humillado a España, una gran nación con una historia fascinante de la que sentirse orgulloso. Pasarás a la historia como el infame presidente que nos deshonró concediendo una amnistía a delincuentes golpistas que, para tu vergüenza, te siguen escupiendo a la cara y volverán a hacerlo. No te voy a recordar tu personalidad narcisista y egocéntrica; tú ya sabes lo que eres. Has estirado la cuerda de la paciencia social hasta un extremo insoportable, ignorando que el hastío de un pueblo despierto es el peor enemigo de un gobernante soberbio. Pero que te quede claro: lo único que nos importa es España, recuperar la separación de poderes y volver a dormir tranquilos sabiendo que nos gobierna alguien que respeta y ama a su país.
Sí, Pedro, merece mucho la pena que te vayas por donde viniste y no vuelvas más, para que los que sí amamos a España podamos deshacer el absoluto desastre en el que nos has metido. La sociedad española ya no tolera más engaños ni más menosprecios; la dignidad de este país exige un punto y final a tu mandato.
Me parece muy bien que seas una persona de convicciones. Que hayas sido de izquierdas toda la vida, vale. Que seas socialista de corazón, perfecto.
Pero también hay que tener ética y unos principios. Si ves que este Gobierno miente, que roba, que está más preocupado por protegerse a sí mismo que por proteger a su país, ¿no llega un momento en el que, por muy socialista que seas, tienes que decir: basta?