"Al principio buscó el favor del pueblo; pero una vez establecido en el poder gobernó sin consejo ni consulta, confiando más en el despotismo que en la justicia. Y así su autoridad, desprovista de moderación, se convirtió en tiranía".
(Tito Livio. Ab urbe condita)
"Cuando el gobernante se declara dueño de la verdad y no admite debate alguno, convoca a los senadores no para escuchar opiniones sino para imponer la suya. Y así, la grandeza natural del Senado degenera en espectáculo de servidumbre".
(Juvenal. Sátiras)