Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.
No estás cansado, estás disperso.
Tu energía no se pierde por trabajar mucho, sino por pensar demasiado en lo que no controlas.
Menos ruido, más dirección.
La claridad es más poderosa que la motivación.