El wokismo, que vino a ser una alarma de esperanza para todos, terminó siendo un censor de alcance transnacional. Casi peor. La "tía mala" que en la mesa familiar reparte veneno para todos lados...
más se desborda, la rebeldía inherente a las personas completamente domada por los lineamientos que impone el mercado que contiene en favor de todo este statu quo, y, así, una estandarización de la persona, que termina en su definitiva impersonalización y aburrimiento.
En esta época en la que la "progresía conserva" detenta la potestad de la corrección política, en la que brilla la victimización paranoide-marxista y las mayorías se autoperciben, sin excepción, minorías oprimidas, la libertad de expresión cruje. El humor se hace imposible si no
nunca antes vistas, autoverdades rayanas con las tipificaciones psiquiátricas que pugnan por imponerse a modo de verdades universales. A ello le sigue los conos de silencio de las mayorías sin voz (sin cojones), la monotonía, una violencia contenida a flor de piel que cada vez
DESTACADO: dijo el artista y pensador contemporáneo argentino, Jerry Romano: "Milei, tenés la del Indio muerta y adentro"... y, por fin, Lechuguita Novaresio calló. Romano es un frito y el otro muerto. Pero qué foursome bizarro meterían estos cuatro 😵
Multiculturalism means embracing every other culture over the West’s.
Under the guise of “inclusion,” it acts as a Trojan horse that delivers the total erasure of Western culture in practice.
Every person and organization promoting it is an enemy of the West.