mi concepto de amor es querer ver feliz a la otra persona. No quiero que deje sus planes, pasiones, su independencia, sus amistades, proyectos, aunque no me impliquen a mí.. Me daría pánico que mi presencia conlleve pérdidas en la vida de alguien, no quiero restar en nada
El proceso de sanar es jodido porque un día crees que ya estás bien y al día siguiente te levantas como si se te hubiera caído el mundo encima otra vez.
Cada persona lleva el duelo como puede.
No como le dicen. No como esperan. Como puede.
Hay quien llora en voz alta y quien se rompe en silencio.
Quien necesita hablar de esa ausencia todos los días
y quien guarda el nombre en un cajón
porque pronunciarlo le desarma.
Hay quien recoge sus pedazos rápido
y quien tarda meses en entender
que la vida sigue aunque duela.
El duelo no tiene calendario.
No entiende de prisas ni de frases hechas.
No se cura con un “ya deberías estar mejor”.
Se atraviesa.
Se respira.
Se sobrevive.
Porque perder a alguien
no es dejar de quererle,
es aprender a quererle
de otra manera.
Y cada uno encuentra esa manera
cuando puede.
Como puede.
Epstein: el poder del mal
Los archivos Epstein no son solo un escándalo sexual. Revelan cómo funciona el poder cuando no rinde cuentas, cuando se sabe blindado por el dinero, las instituciones y el silencio mediático. No hablamos de individuos, sino de un sistema que convierte a las personas en mercancía y a la violencia en una herramienta más de dominación.
Lo verdaderamente perturbador no es solo la magnitud de los crímenes, sino la normalidad con la que el mundo sigue girando después. No hay colapso moral. No hay ruptura del consenso. Apenas un par de titulares que se consumen rápido y se olvidan aún más rápido. La impunidad ya no escandaliza: se asume.
Quizá lo más grave que revelan estos documentos no sea quién manda, sino cuánto hemos aprendido a tolerarlo. Hasta qué punto una parte de la sociedad prefiere no saber, no mirar, no cuestionar. Porque aceptar la verdad implicaría algo mucho más difícil: asumir que el sistema que nos gobierna está podrido y que cambiarlo exige conflicto, incomodidad y organización.
Os acordáis del famoso “pizzagate” que denunció Avicii en su videoclip de la canción “For a better day” donde denunciaba una supuesta red de pedofilia y que utilizaban nombres en clave para ello.
Gracias a los archivos de Epstein hemos sabido que era verdad.
Lo de las mujeres en Irán está siendo increíble. Están luchando ellas solas contra una de las dictaduras más opresivas del mundo.
Están llevando a cabo probablemente la revolución femenina más importante del siglo XXI y es terrible como nadie está hablando de ellas.