Hay plantas que viven en el reverso de la luz. La orquídea nido de ave, sin fotosíntesis funcional, obtiene nutrientes a través de hongos del bosque en una relación aun no bien entendida.
Parece seca, pero rebosa vida. Nos recuerda que el bosque también se construye en lo oscuro.
Hay historias que merecen ser narradas.
Durante las próximas semanas os voy a contar La Odisea, canto por canto, acompañando cada episodio con una o varias obras de arte. Un viaje por el poema de Homero a través de la pintura.
¿Me acompañáis? #LaOdisea
@DespiertaCSur que alguien le diga al sargento que estáis entrevista do que un pañuelo o trapo mojado no sirve de filtro, ni de nada, en un incendio...
¿No es fascinante, ridículo y paradójico recibir al Papa en el Palacio Real, con lujo, banquete y salones donde para llegar al baño necesitas un GPS y que luego sus conversaciones giren en torno a los problemas de la gente? La precariedad de la vivienda, por ejemplo.
Tal vez el bosque solo se entregue a quienes aprenden a pesar menos.
Nada tosco pertenece a la arboleda. Allí todo es leve: el agua, los pájaros, el silencio… incluso la soledad.
Quizá por eso uno acaba comprendiendo que la salvación está en aprender, por fin, a ser leve.
¿Existe mayor acto de fe que plantar un árbol?
Hoy, una multitud de brotes despunta entre la hojarasca. Persisten en su porfía por la vida y el porvenir. Si el bosque no claudica ante el futuro y ahora planta millones de árboles... ¿quién soy yo para renunciar a la esperanza?