🔴🇨🇴ATENCIÓN. Se conoce video del detrás de cámaras de @ABDELAESPRIELLA y @MaluPeriodista donde se evidencia que NO hay ambiente tenso y Abelardo fija su postura sobre el periodismo del pedestal.
✅Malú sonriente con Abelardo.
❌Y en las redes los de siempre y el establecimiento armando show de supuestos ataques donde no los hubo!
Bitcoin isn't real! It's not physical!
Yeah? Neither is the number seven, but I bet you'd notice if your bank balance dropped by seven figures.
Let me break the spell for you: money has never been "real."
Money is a collective hallucination—a social construct we all agree to pretend exists so we don't have to barter chickens for dental work.
Gold wasn't money because it fell from heaven with "LEGAL TENDER" stamped on it.
We picked gold because it was the least-bad physical object that checked the boxes:
- Scarce
- Durable
- Divisible
- Portable
- Verifiable
It was the analog solution to our shared idea.
But here's the thing about analog: it's slow, heavy, and requires armed guards.
And here's the thing about humans: we engineer better tools.
We went from abacus to iPhone. From carrier pigeons to satellites.
From gold bars locked in vaults to Bitcoin—verified by thermodynamics, secured by energy, and transmitted at the speed of light.
Bitcoin is the digital versioin of money. Just like X is the digital version of town hall.
Gold was the best we could do for many centuries.
Bitcoin is what we can do now that we have cryptography, distributed consensus, and proof-of-work anchored in physics.
Your grandpa trusted gold because he could hold it.
You trust Bitcoin because you can verify it.
One required faith in a metal. The other requires faith in math.
Guess which one has never been debased, diluted, or confiscated by executive order?
The concept of money is a human mental construct.
Always has been. Always will be.
The only question is: do you want your construct built on scarcity enforced by governments—or scarcity enforced by code?
Gold was monetary technology for the industrial age. Bitcoin is monetary technology for the information age.
Welcome to the upgrade.
🔥🚨 EN DESARROLLO: El cineasta Richard Sidey capturó imágenes escalofriantes de una orca rompiendo el hielo en la Antártida mientras mira a la cámara con ojos que solían volver locos a los marineros en el siglo XIX.
El discurso más potente de hoy en Davos fue el del primer ministro canadiense, Mark Carney. Un mensaje escrito por él mismo y que, seguramente, será recordado como uno de los que mejor capturaron —y marcaron— este momento de la historia
Escúchenlo, son 17 minutos bien invertidos👇
Médicos entre el lujo y la asfixia @TheEconomist
En la vasta ecología humana contemporánea ―esa que avanza entre bytes, bisturíes y burocracias― los médicos ocupan un nicho paradójico. En Estados Unidos, aparecen como organismos privilegiados: pululan en el estrato más alto de la pirámide de ingresos, viven rodeados de tecnologías brillantes y consultorios que parecen cápsulas espaciales. Y aun así, muchos de ellos se encuentran al borde de la autointoxicación emocional, como si respiraran un aire saturado de estrés y desilusión.
Es un fenómeno digno de estudio evolutivo: profesionales adaptados para salvar vidas, pero poco preparados para sobrevivir a su propio sistema.
La nota de The Economist lo dijo sin rodeos: los médicos estadounidenses son ricos… y profundamente miserables. La paradoja recuerda a esas especies que, después de alcanzar su nicho ecológico ideal, mueren por la presión interna de sus propios mecanismos biológicos. La remuneración es alta, sí, pero viene acompañada de jornadas interminables, un ecosistema regulatorio sofocante y un laberinto administrativo que compite en densidad con el ADN empaquetado en un cromosoma humano.
No es que los médicos estadounidenses ganen bien: es que ganan muy bien. Pero sus días son una cadena interminable de microagonías burocráticas, una coreografía de seguros, autorizaciones, demandas potenciales y métricas de eficiencia que reducen la empatía a un código CPT.
Es como si hubieran cruzado de golpe el umbral entre la medicina y la mecanización: curan, pero no necesariamente viven.
Si cruzamos la frontera hacia México y América Latina, la narrativa no es menos compleja, pero sí más brutal. Aquí nuestros médicos no enfrentan el vértigo de la abundancia, sino la crudeza de la supervivencia.
En México, un médico general gana menos que un auto seminuevo al mes. Menos que un teléfono de gama alta. Menos, incluso, que el sueldo de algunas profesiones con menor formación académica.
La evolución cultural no ha sido amable con ellos: han quedado atrapados en un ecosistema donde la vocación es su único combustible y donde el Estado, cual depredador simpático, los mantiene con tabuladores congelados y contratos temporales.
Aquí no existe la paradoja del médico rico y miserable. Aquí es más bien una ecuación darwiniana simple:
médicos pobres + jornadas extensas + violencia en hospitales + incertidumbre laboral = una especie en riesgo funcional.
Durante décadas se nos vendió la imagen del médico como una figura casi sacerdotal. En Latinoamérica, la bata blanca era un símbolo de estatus, ascenso social y estabilidad. Pero ese prestigio cultural ha sufrido un proceso de erosión, como una roca sedimentaria golpeada por olas incesantes.
Hoy, en muchos hospitales rurales y urbanos, el médico es simultáneamente héroe, terapeuta, burócrata, psicólogo, administrador… y blanco de frustraciones sociales.
Si observáramos a los médicos como si fueran una especie más en un experimento evolutivo, el diagnóstico sería claro:
Estrés crónico, equivalente a una inflamación sistémica.
Burnout, semejante a un síndrome de desgaste neural.
Desesperanza, ese neurotransmisor negativo que baja el umbral de tolerancia al absurdo.
Fuga de talento, comparable a una migración masiva por pérdida de hábitat.
Estados Unidos tiene médicos que ganan demasiado para lo poco que viven. México tiene médicos que viven demasiado para lo poco que ganan.
Ambos están atrapados en la misma paradoja biomédica: cuidan cuerpos, pero nadie cuida el suyo.
¿Qué sigue? Una evolución o una extinción
Si queremos que la profesión médica sobreviva con dignidad en América Latina, habrá que reconfigurar por completo su entorno ecológico.
https://t.co/uA1lGF60e4
In my opinion, the Biblical flood of Noah occurred during the 5.9 kiloyear event, around 6,000 years ago, coinciding with an anomaly or sudden drop in Earth's magnetic field, the desertification of the Sahara, and the Y-chromosome bottleneck, during which 19 out of 20 male lineages went extinct.
Another two possible dates are the 8.2 kiloyear event or the Younger Dryas period. However, in my opinion, the Biblical narrative begins 6,000 years ago with the start of the Age of Taurus, following the Biblical Flood.
This event is what destroyed most of the population and marked the beginning of the current Kali Yuga, or the Iron Age—the long winter in the Great Year. Deep rabbit hole thread! (1/9)🧵
- Mototaxis y taxistas: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que les incrementó la gasolina de 9.000 a 16.500 pesos?
- Feministas: ¿Van a salir a marchar a favor de Armando Benedetti, Hollman Morris, Diego Cancino y Daniel Mendoza?
- Estudiantes: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que eliminó los subsidios al ICETEX y que les prometió 100 universidades nuevas y no lleva ni una sola?
- Trabajadores informales: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que los dejó por fuera de la Reforma Laboral?
- Familiares de los miembros de las fuerzas públicas: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que está permitiendo que masacren a sus esposos, hijos, nietos, sobrinos y primos?
- Guajiros: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que se les robó el dinero del agua?
- Barranquilleros: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que los dejó sin Panamericanos, Formula 1 y la sede del Foro Global sobre migración?
- Norte Santandereanos: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que los abandonó y permitió el control total de las guerrillas a sus territorios?
- Venezolanos: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que apoya a la dictadura narcotráficante que los obligó a irse de su país?
- Paisas: ¿Van a salir a marchar a favor del gobierno que los llama paramilitares todo el dia y que protege y defiende al tipo más ladrón en la historia de la región (Daniel Quintero)?
- Bogotanos: ¿Van a salir a marchar a favor del tipo que les destruyó la ciudad en el 2021 y que los quiere dejar sin el tan anhelado metro?
Se avecina un año muy difícil para el país:
@petrogustavo contempló como uno de los escenarios más probables la caída de la consulta en el Senado.
Si la consulta pasaba, podrían hacer campaña con la caja del Estado, engrasando toda la maquinaria con tiempo de sobra, en un escenario dominado por Benedetti.
Pero como ese plan falló, ahora @petrogustavo puede recurrir a una estrategia similar a la que lo llevó a la Presidencia en 2022: sabotaje, destrozos, bloqueos, desabastecimiento y zozobra.
Solo que esta vez, con disidencias y guerrillas fortalecidas, y una fuerza pública debilitada.
Las elecciones de 2026 ya comenzaron, y Petro quiere disputarlas en el terreno que mejor domina: el del caos, “Patear el tablero”.
Cuenta con un 34 % de favorabilidad para el Pacto Histórico, que por ahora no alcanza ningún otro partido o movimiento.
En cuestión de semanas, buscará el control de las calles con “la primera línea”, limitar el suministro de bienes básicos y desviar toda la caja del Estado para este propósito.
Se avecina otro remezón ministerial: Justicia, TIC, Comercio y, probablemente, Transporte.
El gobierno se blindará exclusivamente con “Propias Tropas”, con el propósito de desviar recursos públicos hacia el financiamiento de múltiples “primeras líneas”.
Si la estrategia funciona, como ocurrió en Nicaragua y Venezuela, se atornillarán al poder.
Si no, dejarán al próximo gobierno un país en llamas, sin caja y endeudado, asegurando su fracaso para luego regresar a “salvarlo” en 2030, como ocurrió en Argentina con Kirchner, Macri y Fernández.
Pretenden ganar con cara… y con sello también.
La pregunta es si lo lograrán.
El país ya no es el mismo que durante la pandemia: “el pueblo” ya no le copia igual a Petro, el movimiento estudiantil está desprestigiado y los bodegueros, cansados de hacer maromas para encubrir las adicciones, a Benedetti, Sarabia, escándalos y corrupción.
Las próximas semanas serán decisivas para el futuro republicano de Colombia.
@RappiColombia hice un pedido por turbo, y me demoré en recibirlo por lo que me lo cancelaron, resulta que el cobro me lo hacen por la totalidad del producto y no me entregan el pedido pero si me cobran el valor que cuesta, solicité devoluciones del dinero y la respuesta es no
#F1 Creatividad sin límites. Vean este gran spot con el ‘actor’ @FranColapinto cuando recibe su casco para correr en Ímola.
#VuelveFranco. Volvemos todos 🏁 @Mercadolibre