Florentino está despechado por la traición de Laporta. Cuando un socio le pidió romper relaciones con el Barça por el Caso Negreira, dijo que no se iba a enfadar con ellos, que había que ayudarles y, a través de Anas Laghrari, les salvó. Priorizó su Superliga.
Hoy utiliza el caso como bomba de humo para tapar cómo sus estrellas desafían las jerarquías en el club.
Lo único que comunican es que la UEFA ha reabierto un expediente que en su día ya cerró, y que por desgracia volverá a cerrar.
Florentino está despechado por la traición de Laporta. Cuando un socio le pidió romper relaciones con el Barça por el Caso Negreira, dijo que no se iba a enfadar con ellos, que había que ayudarles y, a través de Anas Laghrari, les salvó. Priorizó su Superliga.
Hoy utiliza el caso como bomba de humo para tapar cómo sus estrellas desafían las jerarquías en el club.
Lo único que comunican es que la UEFA ha reabierto un expediente que en su día ya cerró, y que por desgracia volverá a cerrar.