Soy bastante enemiga de contar mis problemas amorosos a mis amistades, porque siento que, cuando uno está vulnerable, las opiniones ajenas influyen demasiado. He visto muchas veces cómo algunas personas aconsejan desde sus propias heridas o frustraciones, y terminan proyectando sus experiencias en relaciones que no conocen del todo, no sé si les pasa, pero siento que hoy es mucho más común escuchar un “déjalo” que un “si se aman, luchen por ello”. A veces da la impresión de que quienes están solos quieren que sus amigos también lo estén. La gente puede ser muy pesimista cuando se trata del amor.
Creo que una de las cosas más injustas de la vida es ver cómo ciertas personas se lavan las manos una y otra vez, se esconden detrás de perfiles y tienen amigos dispuestos a defender lo indefendible, la frustración de saber la verdad y no poder decir nada porque no tienes pruebas, aunque en el fondo sepas perfectamente lo que ocurrió. Esa persona que habla mal de todos y después te sonríe diciendo que eres encantadora. Ese que jura amor eterno mientras engaña a quien tiene al lado. O quienes se reúnen en grupos para hablar de otros, creyéndose intocables.
Y, mientras tanto, estamos personas como yo lo suficientemente invisibles para esa pequeña burbuja de popularidad falsa como para que ni siquiera se den cuenta de que existen personas viendo todo desde fuera. I wish I had a dragon so I could feed it!!!
Acabo de ver una propuesta de matrimonio tan preciosa que terminé llorando, y lo mejor de todo es que me di cuenta de que el video lo había subido él. Literalmente estaba presumiendo a su mujer frente a todo el mundo y, honestamente, encuentro demasiado bonito cuando alguien ama así, sin vergüenza y con tanto orgullo.
Me vine a quedar con mi mamá ayer y esta mañana fuimos a un acuario. Me dio muchísimo gusto pasar tiempo a su lado y disfrutar juntas de las maravillosas criaturas del mar, aunque debo admitir que quedé completamente encantada con los distintos tipos de estrellas marinas. Ahora está preparándome algo rico para consentirme —aunque sospecho que lo hace más por mi embarazo—. That’s sweet!!
Me quiero sumergir en esta canción, genuinamente solo cierro mis ojos y puedo imaginarme recostada en el césped, jugando con los rayos de sol entre mis dedos, para después solo mirar a mi lado y tenerte a ti, sonriéndome.
🔗 https://t.co/fWtONVg61A
Madrugada de julio.
Estaría mintiendo si dijera que todos los días estoy bien o que mi ánimo siempre es tan bueno como a veces parece. La verdad es que, en ocasiones, soy un pequeño desastre, hay días en los que solo quiero maldecir, otros en los que quisiera gritar, llorar o sacar todo lo que llevo dentro. Con el tiempo he aprendido a atravesar esas emociones de a poco, no siempre sale bien, pero lo intento, porque, aunque todavía exista la idea de que hablar de ansiedad, de ataques de pánico o de sentirse sobrepasado es sinónimo de debilidad, yo ya no lo creo. Al contrario, pienso que reconocerlo requiere mucho valor, también le perdí el miedo al “qué dirán”. Siempre quise que este espacio mostrara quién soy realmente, con mis días buenos y con los malos, no soy una persona perfecta, me equivoco, seguiré equivocándome, y poco a poco estoy aprendiendo a dejar de ser tan dura conmigo misma, al final, reprimir lo que sentimos no hace que desaparezca solo encuentra otra forma de salir. Prefiero escribir, respirar, llorar si hace falta y luego seguir adelante.
Creo que uno nunca termina de crecer, estamos en constante cambio, aprendiendo versiones nuevas de nosotros mismos, y aunque a veces sienta que el mundo pesa demasiado, no creo ser una persona frágil ni alguien con mala suerte, creo que soy una persona más entre muchas, intentando hacer lo mejor que puede con lo que le tocó vivir, todos llevamos algo por dentro, y, de una u otra forma, todos seguimos encontrando la fuerza para levantarnos una vez más.
Imagina que tienes la oportunidad de convertirte en ese protagonista de libros que tantas personas recuerdan con cariño. Ese personaje que fue escrito con cuidado por una mujer, con detalles, incluso podrías ser un príncipe, si quisieras. Y aun así eliges ser deshonesto, ser infiel, ocultar cosas, manipular.
Lo que más me sorprende es que, en un mundo donde puedes construir casi cualquier versión de ti mismo, haya quienes decidan repetir las mismas actitudes que lastiman a las personas en la vida real.
No entiendo por qué, teniendo la posibilidad de escribir una historia bonita, prefieren convertirse en el personaje que nadie quiere volver a leer.