A sun-spun whisper of silver, she wandered through the pale alabaster courtyard. “Child of Prophecy” 298, ෨ ‛ ✿ / टार्ग... magical wonder to every ivory path.
Me vuelvo ajeno a cualquier vínculo cuando se quiebra la confianza. No es un privilegio otorgado al azar, sino el resultado de una constante lealtad y entendimiento mutuo. Se entrega para cuidarse, pero nunca para darla por sentada ni usarla a conveniencia.
Encuentro una calma profundamente reconfortante en la naturaleza. Por eso me resulta inevitable imaginarme entre bosques o campos abiertos, porque en el fondo siento que es ahí —entre el viento, la tierra y el silencio— donde podría encontrar aquello que tanto anhelo.
Rara vez hablo de lo fascinante que es leer el tarot y de las puertas que abre en quien aprende a interpretarlo. Creo firmemente que no lo buscas, sino que te encuentra en el momento exacto. Un camino al que, de una forma u otra, estabas destinado a llegar.
Y, curiosamente, existe una palabra en japonés que define esto: ichigo ichie (一期一会). Significa "once in a lifetime" y expresa la idea de que cada momento de nuestra vida es irrepetible. Un recordatorio de que la familiaridad no debe volverse ceguera.
Hay algo muy liberador en dejar de mirar al pasado con ojos de nostalgia y simplemente entregarse al presente. Una vez que comienzas a ver las cosas como únicas y especiales mientras ocurren, no hay vuelta atrás.
He encontrado un gran refugio en la escritura. Es una forma muy íntima de exteriorizar todo aquello que difícilmente expresamos en voz alta, pero que fluye con naturalidad al plasmarse en papel.