Ya ganó Abelardo, eso está claro. Me queda en la conciencia que hago parte de esos 12 millones de colombianos que apostaban por la vida, las luchas sociales, el cuidado del medio ambiente y la paz como motor del país.
Seamos honestos, esta mujer sí habría tenido los ovarios para debatir con Iván Cepeda. Pero la misma derecha la ninguneó porque prefirió al fanfarrón y ególatra de Abelardo.
Para mostrar a Iván como una persona repugnante, la derecha ha tenido que inventarle las mentiras más execrables y horribles.
Para mostrar a Abelardo como una persona repugnante, a la izquierda le ha bastado con mostrar lo que dice.
Ustedes no son ricos, son clasistas con delirios de burgueses, mientras los verdaderos ricos se ríen de ustedes porque es lo que necesitan, mano de obra barata que defiende a sus explotadores.