Lo más triste es que mi forma más genuina de ser es estar con personas, escuchándolas, apoyándolas, riendo, brindándoles una mano pero como serlo si no hay nadie?
Me encantan las personas que no tienen miedo de demostrar cuando alguien les gusta. La vida ya es bastante complicada como para andar jugando a la indiferencia, la frialdad y las señales confusas.