A veces pienso que para sobrevivir a este mundo hace falta cierta dosis de ignorancia. Cuanto más comprendés, cuestionás y observás, más difícil se vuelve aceptar la realidad tal como es.
"Mi abuelo decía que en su época no había enfermedades mentales. Que eso es un invento de ahora". Como eran conocidos los vecinos del pueblo de su abuelo:
Antonio el borracho, Juanito el loco, María la del hijo raro, Pedro el que nunca salía de casa, Luisa la gritona...