Tras los JJOO de 1936 en la Alemania nazi, Jesse Owens, atleta negro que ganó cuatro oros, fue preguntado por su experiencia en Alemania.
Resulta que pudo alojarse en la Villa Olímpica y comer con el resto de atletas, en EEUU no.
Roosevelt se negó a recibirlo en la Casa Blanca y en un homenaje en NY en un lujoso hotel le prohibieron usar la puerta principal...
A partir de mañana vamos a ser testigos del arraigado y vigente racismo de un país que no ha mejorado mucho que digamos.
Mañana empieza el Mundial más racista de la historia.