Como os decía antes, ya hay sentencia en el caso David Sánchez.
378 páginas ni más ni menos, amigos.
Audiencia Provincial de Badajoz, Sección Primera. Unánime.
Once acusados. Once condenados.
Tres delitos de prevaricación administrativa, uno por cada bloque de hechos: la creación de la plaza, el cambio de nombre del puesto y la plaza de Luis Carrero.
David Sánchez: cooperador necesario de un delito de prevaricación.
Nueve años de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el derecho de sufragio pasivo.
Miguel Ángel Gallardo, entonces presidente de la Diputación: dos delitos.
Nueve años por cada uno.
Los otros nueve acusados, nueve años cada uno.
Nadie entra en la cárcel. El artículo 404 no lleva prisión, solo inhabilitación.
Y la Sala impone el mínimo legal: la horquilla va de nueve a quince años.
Absueltos todos de tráfico de influencias y de nombramientos ilegales.
Cabe apelación ante el TSJ de Extremadura.
Vamos ver el detalle. 🧵
@MiguelGalanCNFE@Atleti@FCBarcelona se te olvida que el atleti podría argumentar que ha recibido una oferta formal de 150 M ( rechazada ) por ende sería sencillo argumentar que la claúsula en caso de moderarse será por mucho mas de los 100 M
En 1922 Ludwig von Mises publicó 'El socialismo' y destruyó intelectualmente a todos los socialistas.
Lo refutó demostrando que el socialismo es una imposibilidad económica.
El argumento central es el problema del cálculo económico.
En una economía de mercado, los precios surgen del intercambio voluntario de bienes de producción entre propietarios privados.
Esos precios no son números arbitrarios, son la única herramienta que permite comparar racionalmente usos alternativos de recursos escasos.
Sin ellos, no hay forma de saber si usar acero para fabricar tractores o puentes genera mayor satisfacción para los consumidores.
No es que sea difícil saberlo. Es que no existe el instrumento para determinarlo.
El socialismo, al abolir la propiedad privada sobre los medios de producción, elimina el intercambio entre propietarios. Sin intercambio no hay precios. Sin precios no hay cálculo. Y sin cálculo, la asignación de recursos se vuelve ciega.
El planificador puede decidir, por supuesto, pero decide a oscuras. No hay ningún criterio racional que le indique si su decisión fue buena o desastrosa hasta que el desastre ya se materializó, y a veces ni siquiera entonces, porque no tiene punto de comparación.
No dice que el socialismo funciona mal. Dice que no puede funcionar. No es un problema de corrupción, de burocracia o de que no se aplicó bien.
Es un defecto estructural e incorregible, sin propiedad privada de los medios de producción, la racionalidad económica es literalmente imposible.
Mises dedicó una parte sustancial del libro a demoler las alternativas que los socialistas propusieron para eludir el problema.
¿Cálculo en especie, sin moneda? Imposible comparar bienes heterogéneos.
¿Mercados simulados dentro de la planificación? Una contradicción en sus términos, o hay propiedad real y precios reales, o hay simulacro y caos.
¿Prueba y error del planificador? Error sin precios no genera información aprovechable, solo acumula destrucción.
Cada parche propuesto confirmaba el diagnóstico original.
Pero el libro va mucho más allá del cálculo.
Mises desmonta la teoría materialista de la historia, la doctrina de la lucha de clases, la idea de que el capitalismo explota al trabajador.
Demuestra que el beneficio empresarial no surge de la explotación sino de la correcta anticipación de las necesidades del consumidor.
Que la acumulación de capital no empobrece a nadie sino que es exactamente lo que eleva los salarios reales y la productividad.
Que la competencia no es un juego de suma cero sino el mecanismo por el cual los recursos fluyen hacia quienes mejor satisfacen demandas reales.
También anticipa algo que la historia confirmaría brutalmente: que el socialismo, al destruir el mecanismo de coordinación económica, no produce igualdad sino pobreza generalizada y tiranía.
Sin precios que coordinen decisiones descentralizadas, alguien tiene que decidir centralmente qué se produce, cuánto, para quién.
Esa concentración de poder económico total es inseparable del poder político total.
La dictadura no es un accidente del socialismo.
Es su consecuencia lógica.
La Unión Soviética, Cuba, Corea del Norte, la China maoísta, Camboya, Venezuela: cada experimento socialista terminó exactamente donde Mises predijo en 1922.
Miseria económica y opresión política.
No por mala suerte, no por sabotaje externo, sino porque un sistema que destruye los precios destruye la racionalidad económica, y una sociedad sin racionalidad económica no puede sostener ni la prosperidad ni la libertad.
Lo más notable del libro es que fue escrito cuando el socialismo estaba en pleno ascenso intelectual, cuando la mayoría de los economistas profesionales lo consideraban no solo viable sino inevitable.
Mises se paró solo contra todo el consenso académico de su época y tenía razón.
El siglo XX le dio la razón con decenas de millones de muertos.
'El socialismo' no es un libro contra una política.
Es la demostración definitiva de que un sistema entero es imposible..
Estimados lectores, ya que muchos teníais la amabilidad de serlo.: Tras más de una década escribiendo dos columnas a la semana en eldiario, mañana ya no me leeréis. El motivo de mi despido es que consideran un desprecio a la cabecera mi opinión en redes sobre la insidia de manchar o invalidar a magistrados de la Sala II por un curso para abogados de oficio. Lo cierto es que dieron como noticia algo que en mi opinión no lo era. Probablemente lo hicieron para desprestigiar al Tribunal Supremo por dictar una sentencia que no les gusta. Aunque sea una trabajadora del periodismo desde hace 40 años, esto no va de mi. Esto va en realidad de no poder decir - ni siquiera fuera del medio- lo que opinas. El mensaje es desolador: según esta premisa si colaboras como analista en diez medios, no podrías tuitear ni decir nada que incomode a los de un lugar u otro. La militancia obliga a una verdad de carnet. ¡Qué España más difícil nos deja Sánchez! Ahora me pretenderán hacer pasar por una arribista a sueldo, cuando lo cierto es que intentan estrangularme para que me pliegue y no disienta. No me ofende, me embarga una profunda pena. Yo si que creo en el “Periodismo a pesar de todo” y he sido muy libre en ese periódico hasta que se empezó a reclamar la militancia de las almas. Gracias @iescolar por permitirme participar en lo que en su día fue un proyecto fresco y apasionante.
@LBellafont@dchopenawer a ver es así el cambio su versión ella en cambio directamente mintió en la declaración ( al menos en la parte que era comprobable) entonces si ha mentido como sabes que no está mintiendo de nuevo?