Despierto, abuso del libre albedrío. Soy la gota que derrama el vaso. Distruto de las consecuencias de mis acciones. Tiro la piedra y no escondo la mano. La vida es buena.
Hace poco leí que sin la letra "Ñ" no existiría el español. Y eso me hizo pensar mucho en lo preciosa que es, porque sin la "Ñ" no se podría soñar, no se podría extrañar, no existiría el cariño, ni el otoño y no podríamos decir añañay.