Dicen que los
abuelos y las abuelas
son como veranos eternos en mitad del invierno.
Que te enseñan a caminar,
pero también a detenerte.
A tomar sopa despacio,
a escuchar sin prisa,
a querer sin condiciones.
Dicen que los abrazos de ellos
cosen los rotos que no se ven.
Que sus manos arrugadas
guardan historias,
y caramelos en los bolsillos.
Y uno crece pensando que estarán siempre,
porque la ternura parece eterna
cuando te acarician la cabeza
y te dicen “come un poco más”.
Pero un día faltan.
Y se queda el mundo raro,
la casa más grande,
la silla vacía y el corazón un poco roto.
Te partes por dentro.
Porque nadie estaba listo.
Porque nadie está listo nunca.
Y ahí entiendes que aprovechar el tiempo
con ellos no era un consejo:
era un salvavidas.
Porque cuando se van,
sigues hablando con ellos en silencio,
sigues escuchando su risa en los pasillos,
sigues buscándolos en cada domingo que huele a hogar.
Dicen que los abuelos y las abuelas
nunca se olvidan.
Y es verdad.
No se van,
solo se quedan de otra manera.
En la forma en la que ahora tú abrazas,
en cómo dices “cógete una chaqueta”,
en el modo en que aprendes a querer,
sin pedir nada a cambio.
Ojalá aprovechar siempre.
Ojalá que no duela tanto aprenderlo.
🟦 Feijóo: "¿Qué datos económicos justifican que Yolanda Díaz haya dicho que hay gobierno de corrupción para rato?"
🟥 Sánchez: "Lapsus los tenemos cualquiera, usted es un campeón. ¿O es que cuando usted dice que Huelva está en el Mediterráneo no es un lapsus sino incultura?"
Dijo una vez Anne Hathaway:
“Me fui a recostar con mi madre y me preguntó si estaba bien.
Cuando le dije que ‘sí’, no me creyó. Me dijo que cuando uno se recuesta con su madre es porque el alma duele.
Las madres tienen una forma única de comprendernos, de ver más allá de las palabras y de ofrecernos un refugio silencioso cuando más lo necesitamos.
Su amor es un consuelo que trasciende cualquier dolor."
!! ÚLTIMA HORA !!
ISABEL DÍAZ AYUSO insiste en que lo de su novio es un impuesto pagado fuera de plazo pensando que ALSINA es tan idiota como sus votantes
Hay 4 maneras de salir del trabajo: porque lo dejas, porque te echan, porque te jubilas o porque has muerto. Y en ninguna de las 4 te van a echar de menos. Eres prescindible. Todas tus horas extra, tus quebraderos, tu esfuerzo y tu salud habrán servido de nada. Dale una vuelta.