De chiquita siempre pensé q los adultos exageraban cuando decían “si no es una cosa es otra” pero ahora puedo confirmar q efectivamente si no es una cosa, es otra
Dios, tú sabes lo que vivo, lo que me preocupa, lo que siento, lo que pienso, lo que me falta y lo que deseo. Tú sabes cuándo lloro, cuándo río, cuándo estoy en soledad. Cuídame, protégeme, anímame a seguir adelante y acompáñame siempre. Amén.
Soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.