Que bonito se siente venir de un núcleo familiar donde no tengo que debatir derechos humanos, al contrario, ellos fueron los que me inculcaron que había que luchar por todos y para todos.
Ya ganó Abelardo, eso está claro. Me queda en la conciencia que hago parte de esos 12 millones de colombianos que apostaban por la vida, las luchas sociales, el cuidado del medio ambiente y la paz como motor del país.