Si tenes alrededor de 40 años, y estás usando la IA para ver cómo te verías con tu edad en los 80, lamento decirte que Max Wright empezó la serie con 43 años y la terminó con 46.
Así se veía la gente de más de 40 en esa época.
Una mujer fue a trabajar y la mató el ex.
Una gurisa fue a estudiar y la intentó matar uno porque no quiso salir con él.
3 adolescentes que deberían estar en el INAU aparecen con signos de abuso en un auto con un sargento.
11 femicidios a 7/26
Estamos SOLAS
Un sargento del Ejército llevaba en su auto a tres gurisas adolescentes de 17, 14 y 14 años q vivían en un hogar del INAU y estaban siendo buscadas.. Nos enteramos porque el tipo circulaba a contramano, chocó y murió una mujer de 60 años. Se negó a realizarse la espirometría(mjm).. En el auto había además otro adulto, q se escapó del lugar(mjm).. y dato grave: el INAU confirmó q una de las adolescentes presentaba indicadores y marcadores de “consumo y explotación sexual”.
OIGAN: EN URUGUAY EXISTE LA TRATA. Existe hace muchos años.
Quiénes sostienen la trata?. La trata necesita redes, dinero, contactos, protección e impunidad.. gente de guante blanco.
Por eso este caso tiene q investigarse hasta las últimas consecuencias.. que caigan todos. Harta de que sigamos mirando para otro lado mientras las gurisas pagan el precio.
El Candombe es una bendición que algún dios africano demasiado magnánimo, muy confiado en la recuperación humana y muy sabio, nos echó para así purgar nuestros horribles crímenes ancestrales. Una celebración de sociedad que sincroniza su pulso, que "es porque somos".🧵⬇️
Esta publicación suscitó una discusión que se puede resolver con las palabras del mismo Rada en Clarin, 2011.
Ahora a lo importante: mantenerlo en el Top 50 Uruguay.
Desde la @BNUruguay recordamos una entrevista a Ruben Rada, publicada en 1997 y conservada en nuestro acervo.
🌱«Antes de irme de este mundo quiero dejar plantada la semilla de lo que es la música uruguaya».
Rada en los bondis, en las calles, en la tele, en las redes, en escuelas, en cantos espontáneos, en el celular del señor que sentó a mi lado en la sala de espera. Hemos asistido a la mayor expresión de dolor y cariño popular que se recuerde.
La despedida entre los tambores es un ritual sagrado de nuestra comunidad. No podían faltar en el último adiós del máximo exponente del candombe. Y allí estuvieron, en todo momento, abrazando el dolor en la partida.
Porque el tambor eterniza y habla donde las palabras no llegan.