El nivel de paz mental que te da llegar a un viernes, esquivar cualquier plan que implique socializar, pedir comida rica y maratonear una serie en pijama, no lo cambio por nada.
La superioridad del sábado a la mañana es total. Ya sea para leer, trabajar o ejercitar. Mezcla de lucidez, inspiración y relajo. Cuanto más envejezco más lo valoro.
¿Cómo se mide la grandeza? ¿En títulos? Podría ser, pero hay cosas que los números no pueden expresar. No muestran la belleza de su tenis. Ni que es de los deportistas más admirados de siempre.
El legado de Federer será más perpetuo que cualquier número.