Gracias abuelita, por cuidarme cuando era pequeña, por recibirme en tu casa, por darme tus ricas comidas, por tus platicas, por siempre tener las puertas abiertas y por amarme tanto.
Un saludo hasta el cielo 🤍
Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
mirá, te explico. Uno puede querer mucho a una persona, pero si esa persona empieza a fallarte, a ignorarte o a hacer cosas que te duelen y no cambia, se empieza a perder el interés y no importa qué tan fuerte sea la atracción; con los fallos y la desconfianza cualquiera cambia.