En los archivos de Epstein no hay comunistas, ni gays, ni lesbianas, ni trans, ni feministas, ni marroquies.
Al final resulta que los pervertidos y abusadores que comian niños eran todos blancos, millonarios, cristianos y de derecha.
Ningun Jefe va a morir por ti. Si a ti te pasa algo, mañana buscan a otro empleado y te Reemplazan. Tú haz bien tú
trabajo pero no te desvivas. Solo sacrificate por ti, por tu
familia, por tus sueños.