Hay una sola cosa que yo tengo claro y es que el 21 voy a llorar, independientemente de quién gane, voy a llorar y mucho.
Con botella de vino en mano seguramente.
Lo más gracioso es que yo si no dudaría 2 veces en darle mi voto a Paloma Valencia si esta segunda vuelta hubiera sido entre ella y Abelardo de La Espriella. A veces se trata de ver más allá de las ideologías y valorar la experiencia junto con la coherencia.