En el fondo, no quiero contarle a nadie lo que está pasando en mi vida. Prefiero guardármelo, vivirlo a mi ritmo y en silencio. No todo el mundo entiende, y no todo el mundo necesita saber.
Hay personas que nunca van a saber cuánto las quisiste, cuánto las extrañaste, cuánto las lloraste, cuánto las soñaste, cuánto las necesitaste, cuánto las esperaste y cuánto amor y vida te costó dejarlas ir.