“Como si se pudiera elegir en el amor”, escribió Cortázar. Hay algo del encuentro amoroso que escapa a la voluntad. El otro nos toca antes de que podamos explicarnos por qué, desordena lo que creíamos buscar y, a veces, contradice aquello que pensábamos querer. El amor nunca coincide plenamente con nuestros ideales, nuestras razones ni con aquello que creíamos que debía ser.