Preparar un final es para mí un proceso de deterioro físico, mental y espiritual. Sólo llegando a esas oscuras profundidades del alma se alcanzan los conocimientos necesarios para triunfar (estoy por tener un brote psicótico).
Con la semana de la dulzura es lo mismo que con las flores en septiembre, yo voy a pretender que no me importa que nadie me regale nada pero pero dentro estoy así