Sin Acuña. Sin Driussi. Con Montiel en una gamba y errando el penal que nunca erra. Con Moreno también lesionado. Con fútbol. Con intensidad. También con huevos. Con el emuje de 90000 personas. Sin ayudas arbitrales porque fueron dos penales gigantes. Sin secarle la nuca a los mafiosos. Hoy jugaste contra un equipo grande de verdad, Di María. Seguí festejando falsos títulos en una combi y mirá la final por TV, demagogo de circo.