🚂 Nació entre obreros y ferrocarriles. Se hizo popular.
Conquistó América y el Mundo. Y terminó siendo el más grande de todos.
EL GLORIOSO PEÑAROL.
28 de setiembre de 1891, 135 años.
Es que tiene razón jajsjaja mirá si una empresa de whisky va a dejar de existir porque hay adictos en el mundo.
El consumidor tiene que regularse, al igual que los padres tienen que regular lo que escuchan sus hijos.
Es fácil culpar a La Joaqui cuando sos mal padre🤷🏻♀️
Cuando se pierde toda la poesía
cuando la gente solo sobreviva
cuando el cansancio mate la alegría
seremos una maquina de trabajar
Si globalizan nuestro pensamiento
sólo habrá un libro por el mismo cuento
sin esa magia de la fantasía
la música del mundo no tendrá lugar
Pregunto yo quién va a cantar
quién va a soñar
quién va a tocar la melodía del amor
quién va a cantar
quién va a soñar
quién va a pedir para que no calle el cantor
Si cada pueblo tiene un presidente
que por lo menos rime con la gente
cuando el reparto sea más coherente
tendremos un planeta con identidad
Cuando el amor sea lo más urgente
no tendrá caso la guerra de oriente
cuando el racismo no tenga parientes
me sentiré orgulloso de la humanidad
Quién va a cantar
quién va a soñar
quién va a tocar la melodía del amor
quién va a cantar
quién va a soñar
quién va a pedir para que no calle el cantor
Ruben Rada
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial