Somos una generación que sufrió por su ídolo, nos dolían las críticas. Jamás lo abandonamos, aún si teníamos que discutir con seres queridos que no lo valoraban.
La recompensa más grande no son los títulos. Es que haya decidido regalarnos hasta la última gota de su fútbol.
Lo de estos dos tangueros, MAMÁ. Lo que se dice GUAPEZA para jugar al balompié.
Pícaros. Atrevidos. Birmingham y Londres corrieron al ritmo de San Justo y San Martín.
Fenómenos de época.
No existe contradiccion. Siempre fue respetuoso, es un mega crack mundial, no hace publicidades que afecten a los que lo siguen, viene de la calle, tuvo dos años a Diego de foto de perfil y retiró a Rojo y a Mascherano de la selección. Working class hero.
Mientras la tendencia va a que las figuras emergentes como Yamal, Mbappé y tantos otros traicionen sus raíces para jugar en la Selección donde tienen más chances de ganar títulos, el tipo ni dudó en elegir Argentina incluso en su peor racha.
Rechazando ser españoles desde 1816.
«Se dice que Neymar ha desperdiciado su carrera. Quizás el que ama el fútbol no lo vive como un Excel. Quizás el que ama la vida la vive hasta exprimirla».