Viajar hoy con Google Maps y GPS a veces ya es un reto. No me imagino cómo era cuando la gente recorría el mundo con un mapa de papel, preguntando direcciones en idiomas que no entendía y sin saber si el próximo desvío era el correcto.
Eso sí que era lanzarse a la aventura.
Cualquier trabajo que pueda realizarse de manera remota sin afectar operaciones, honestamente, debería evaluarse seriamente en este momento. Un patrono que realmente aprecia a sus empleados también demuestra empatía entendiendo el impacto que tiene el alto costo de la gasolina, los tapones y el desgaste diario de tener que trasladarse innecesariamente.
Si la presencia física no es esencial, permitir trabajo remoto no es “ser flexible”, es tener sentido común y consideración con la calidad de vida de la gente. También es una manera de demostrar respeto, empatía y aprecio hacia empleados que todos los días hacen funcionar una empresa.