Caicedo le hace el Topo Gigio a la hinchada de San Lorenzo: AMONESTADO.
Paredes y Morales le hacen el Topo Gigio a la hinchada de River: SIGA SIGA.
La doble vara de siempre, River juega con otro reglamento en contra desde hace quince años.
Tigre solo había ganado 1 partido de sus últimos 14 en el torneo.
Aldosivi solo ganó dos en todo el año (San Miguel y River).
Barracas Central no nos ganaba de visitante hace 103 años.
No gritamos un gol desde Lautaro Martínez a Inglaterra.
Dejate de joder.
Chacho, ahora te toca a vos.
Tenes a Almada, Correa, Beltrán y Otamendi. Te trajeron a Arambarri, Ortega, Andrada y Borré. Tenes a los tuyos. Tenes a Freitas, Driussi, Acuña, Moreno, Montiel. Vamos eh, River está obligado a ser campeón y que la gente se vaya del Monumental habiendo visto a un buen equipo de fútbol. A tirar para adelante. Te toca a vos, Coudet. Vamos River.
Coudet seguramente hoy, mañana o pasado o dentro de poco termine siendo carne de cañón. Porque en ningún club del mundo se puede perder todos los partidos, y menos si llevás a River a la peor racha de su historia profesional. Más allá que la solución de raíz nunca puede ser volar un DT cada 4 meses, hay límites que serán lógicamente casi imposibles de respaldar.
Pero toda la estructura de fútbol que se armó con Di Carlo a la cabeza como máximo responsable de esta situación le brindaron al DT el peor de los contextos para trabajar. Desde traer a un español que nunca fue presentado en sociedad y que no sabemos cómo piensa y cómo ve el fútbol argentino, hasta que nadie tampoco tenga claras las funciones de Francescoli. Desde imponer una pretemporada en otro continente sin la cantidad de futbolistas para jugar 11 contra 11. Desde la tardanza para terminar de completar el plantel con la mayoría de los jugadores que juegan de lo mismo. Desde la locura de perder como si nada al único tipo que la ponía abajo de la suela. Desde la impericia de mandar a un predio a 15 tipos para que después de 50 días el tema no esté resuelto, incluso con Castaño perdido en Colombia como si nada, mientras la bomba de tiempo se hacía cada vez más grande.
Los roles no son claros en las cabezas de los que toman decisiones, porque nadie explica nada. La dirigencia se la pasa dando manotazos de ahogado trayendo jugadores de valía cada vez más caros como única solución, y el DT chocó contra todas las banquinas con sus decisiones estratégicas armando un equipo que juega 10 veces peor de sus posibilidades.
River en Salta ante Aldosivi cuando se comió 3 contra un equipo que va a descender, y hoy contra Central tuvo 8 suplentes en el banco. No pasa ni en una liga seria amateur a la que vas con amigos y pagás por partido. Una improvisación indigna de un club que aspira a dominar el continente, y que dejó pasar una primavera económica pocas veces vista.
River ya pierde por inercia, porque sí. Hoy mereció largamente empatar pero igual todos sabíamos que iba a perder. Porque en el fondo no somos serios, y no tenemos una pizca de puta suerte porque no hacemos méritos para saber buscarla. Todo es una consecuencia de los malos accionares.
Y hoy los hinchas tenemos una sensación imposible de explicar, imposible. Muchas veces la impotencia y la angustia nos han comido el corazón, pero en aquellos tiempos había una explicación por los flojos planteles y contextos deportivos. Lo que está pasando ahora no se puede entender ni explicar.
Coudet en la semana dice que los pibes no pueden hacerse cargo de este presente de River y ahora lo mete a Lucero a la cancha que le faltan 5 kg de puchero encima. No puede dirigir ni el tránsito
Cuando cuestionamos la decisión de colgar a 15 jugadores en Cantilo, no es porque la solución futbolística estuviera ahí. Gran parte ya tenían el ciclo cumplido. Son las formas.
River destruyó patrimonio. Pasó de tener jugadores con valor de mercado a regalarlos. Eso no es depurar un plantel. Es dilapidar patrimonio por no haber sabido negociar a tiempo. El daño no termina ahí. La forma en que se manejó todo contaminó el clima interno, expuso al plantel, deterioró la imagen del club y convirtió una decisión deportiva en un papelón institucional. Y como si fuera poco, el papelón mediático. Semanas de filtraciones, una novela interminable, el vestuario expuesto y la imagen de River arrastrada por todos los medios. Lo que debía ser una reestructuración terminó siendo otra muestra de improvisación.
Y una vez más, peor el remedio que la enfermedad.
Coudet se quejó y dijo que la faltan 4 jugadores. Tenés 11 haciendo huevo en cantilo. Igual, si con el plantel de River no podés ganarle a Aldosivi, Barracas o Gimnasia, capaz el problema es otro.
Y si se va Coudet tiene que venir él. El único para este momento de mierda. Si quiere a alguno de los de Cantilo se lo dan. Si quiere venir con sus hijos y traer al malevo ferreyra lo dejan. Ramón Angel Díaz, el que conoce River como nadie y el único que puede arreglar esto.
Poco serio, realmente duele.
El 10 de River, CAPITÁN hasta hace dos días... Vamos, no justifiquemos todo porque hizo un gol importantísimo o porque es el único futbolista técnicamente dotado que tenemos.
Otamendi y Montiel están acá y llegaron ayer. Quintero está hace 16 días de vacaciones y entrenando solo cuando tiene contrato con River. OTRA VEZ. No es Labruna... Falta de respeto al club que le dio todo. Pero algunos no lo entenderán porque juega bien a la pelota... PRIMERO RIVER, SEGUNDO RIVER Y SIEMPRE RIVER. Que venga con una oferta si se quiere ir. Y sino, a correr desde atrás. Culpa nuestra.
Festejo de 🇩🇪 2014. “Así caminan los gauchos”. Nadie protestó.
Los europeos, racistas hasta en el fútbol, no se bancan que un país perdido del fin del mundo no trate a las potencias globales con la deferencia y condescendencia con la que están acostumbrados a ser tratados.
Cuando España tuvo que defender su campeonato mundial en Brasil 2014 perdió 5-1 con Holanda el primer partido y quedó afuera del torneo en el segundo partido contra Chile.
Cuidadito con las palabras que usan. Eso sí es patético y ridículo, no un subcampeonato.
Cómo te han subestimado durante todos estos días, Nicolás Alejandro. Te toca bailar con la más fea, pero vaya que te gustan las difíciles! A muerte, como siempre.