Qué agotador tener que ser quien se da cuenta de todo, organiza todo y pide todo. A veces, una no necesita más manos; necesita dejar de ser la única cabeza que piensa en todo.
Nadie habla de la mamá que come frío, que se acuesta de última, que lleva horas sin peinarse, con la ropa sucia y que vive cansada. Porque mientras todos ven el resultado, pocas veces notan todo lo que ella deja de lado para cuidar a quien ama.