── no me iré, ivy, cariño.. estaré dentro de ti toda la noche, ¿bien? hasta el amanecer. ── conmovido por las lágrimas que brotaron de esos "ojitos de cristal" decidió reducir la intensidad con la que intercambiaban besos; ese tacto con sus labios fue redirigido hacia
sus palmas se deslizaban con urgencia, desde la nuca hasta los costados del rostro ajeno, como si intentara retenerlo allí. sus belfos se encontraban en un choque desordenado, un vaivén precipitado y necesitado, demasiado caótico para llamarse un beso.
sus alientos se ..
...
paredes vaginales una y otra vez..
ahí empezó la danza, ella era tan erótica que él simplemente se dedicó a mover su cadera, provocando el choque de pelvis. esos pechos botando se robaron la atención de su diestra, que gentil sujetó de uno de ellos, esta vez con ese amorío
...
yema de sus dedos, para nada de forma gentil. se le notaba tan extasiado como ansioso, sobre todo cuando palpó ahí en sus pechos, los quiere fuera a como dé lugar.
── te extrañé.. estás tan caliente. ──
carraspeó, sus jadeos fueron en aumento con cada una de las estocadas que con fuerza enviaba contra la que subió al mesón central. la rodeó con esos grandotes brazos con toda la intención de aprisionarla contra él.. su nueva posición era una locura de sensaciones revividas..
no podía permitirlo, no…
se lo repetía una y otra vez, como un débil intento de aferrarse a algo de control; no pensaba ceder tan fácilmente y, sin embargo, su propio cuerpo la traicionó, respondiendo a los deseos de la carne. sus uñas se aferraron a la espalda ajena ..
...
permitas irme otra vez. ──
le estampó un beso. sus belfos chocaron con extrema pasión, y con cierta torpeza consiguió darle inicio a la lujuriosa danza de los carnosos del dúo de "amantes".
a ciegas fue reconstruyendo la silueta de la blondita al repasarla con la
¿𝗳ue el chocolate caliente que bebieron..? dios. con todo el diluvio que caía fuera, se sentía extremadamente acalorado, sobre todo cuando sus ojos no dejaban de perseguir las anchas caderitas que se contoneaban como si pidieran a gritos ser devoradas.
así que..
ㅤㅤno pretendía nada más que servir el desayuno; no entiende en qué momento todo derivó en aquello.
“sacalo rápido, no lo repetiremos...” jadeaba contra la cercanía de sus labios. &, en contra a sus palabras, sus paredes seguían apretando como si fuese la primera vez.
...
eludido la "protección" de tan pequeñas braguitas.
entró con furia.. las paredes que invadió no lo recibieron con tanta calidez.. de hecho, pudo sentir cómo se resistían en un desesperado intento de expulsar al gruesote invasor. tarde, pues con una apasionada estocada.
...
necesitaste de mi presencia. sé que me equivoqué, y que actué mal cuando debí haber sido tu escudo.. pero estoy aquí con la intención de solucionar todo esto.
dime que no es muy tarde. ── verla a los ojos era un reto que no se permitió afrontar.
── sé cómo eres, eso lo tengo claro. y por eso es que me atreví a tocarte la puerta, sé que quieres escucharme, y sé que quieres que yo escuche lo que tienes atorado en tu corazón. ── no impone resistencia al "rudo" secado de la más bajita, de hecho, se apoya sobre el
ㅤlos celestes siguieron la trayectoria del azabache; sus labios se tensaron, conteniendo cualquier queja, era como deslizarse de nuevo en escenas pasadas, verlo moverse con soltura, como si aquel lugar aún fuese su hogar. optó por desviar la mirada, dejando escapar otro suspiro.
...
contra él. los ojos del neerlandés se cristalizan, pero índice y pulgar de su diestra oprimen su tristeza al cubrir sus ojos, eso de alguna forma le ayuda a recomponer su postura y evitar quebrarse.
── lo lamento.. discúlpame, perdóname. huí de forma cobarde cuando más