La señora Carmen Teresa buscaba a su hijo Víctor Hugo Quero. Tocó puertas. Preguntó. Esperó.
¡Víctor Hugo llevaba nueve meses muerto cuando el régimen se dignó a responderle!
Lo detuvieron el 3 de enero de 2025. Murió el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar Carlos Arvelo. Lo enterraron sin avisarle a ella. Y el Estado llamó a eso "cumplimiento de protocolos".
Lo que aquí pasó, se llama desaparición forzada seguida de ejecución administrativa del olvido.
No hay protocolo ni explicación que justifique el sufrimiento de la señora Carmen Teresa ni de ninguna familia venezolana que hoy sigue buscando a sus desaparecidos.
Venezuela debe responder ante ella, ante ellas, y ante la justicia. Los venezolanos merecemos conocer la verdad.
EL MUNDO DEBE MIRAR A VENEZUELA: LA CRUELDAD NO TIENE LÍMITES
A Víctor Hugo Quero Navas lo detuvo el régimen el 3 de enero de 2025. Lo desaparecieron, lo torturaron y lo asesinaron.
Durante 16 meses, la señora Carmen, su madre, fue de cárcel en cárcel en una búsqueda desesperada. La respuesta fue la burla y el silencio, hasta hoy: le informan que su hijo yace en una tumba desde hace 9 meses.
Esto no es solo una tragedia; es un crimen de lesa humanidad ejecutado con impunidad absoluta. Es el horror sistemático contra una nación que exige justicia.
Por Víctor Hugo, por la valentía de Carmen y por cada víctima de esta tiranía: No nos detendremos hasta que haya justicia y Libertad en Venezuela.
🇻🇪 | Manifestante a la policía: “El 3 de enero no salieron, pero hoy sí lo hacen para reprimir a nuestro pueblo”.
“Queremos a María Corina. ¡A Delcy la queremos fuera!”.
A big step backwards today: repression forces of the Cartel de los Soles attacked a peaceful worker’s protest march.
On top of this ~485 political prisoners are still trapped in jails & torture centers.
Hoy en el silencio del sábado santo, aprendamos a esperar no desde la certeza si no desde el amor; contra toda esperanza, cuando el dolor pesa y la promesa parece lejana. María no ve, no entiende, pero confía, su corazón firme, porque incluso en el silencio, Dios ya está obrando.