Te recomiendo que compartas tu vida con una persona empalagosa y cariñosa. La vida es demasiado corta como para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera obligación.
Me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.