Mi baile inolvidable fui yo, porque incluso atravesando el caos, con la mente cansada, y el alma rota, seguí avanzando. Y hoy, sin miedo a lo que venga, seguiré bailando en mi historia.
Responsabilizo directamente a Mariana Rodríguez por las expectativas que tengo sobre lo que tiene que ser una familia tradicional... hasta me palpita el útero con sus publicaciones.