Dios te salve, María
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. 🙏🩵💐
«Aunque tengas un Papa que no sea un buen Papa, o un obispo que no sea un buen obispo, o un sacerdote que no sea un buen sacerdote, ellos no pueden derribar a la Iglesia. Pueden hacer daño, pero no pueden derribarla, porque la Iglesia fue fundada por Cristo»
✠ Cardenal Arinze
Señor, danos un corazón que sepa discernir tu voluntad y elegir siempre el bien. Que, guiados por tu Santo Espíritu, nuestras palabras, acciones y decisiones sean reflejo de tu amor y protejan siempre la dignidad de nuestros hermanos.
FE y más FE.
El joven de 18 años, Maël Le Lagadec cargó una cruz ✝️ de madera de 35 kg recién construida, durante 14 horas hasta la cima del Pic d’Aneto, la montaña más alta de los Pirineos, para reemplazar una de acero que había sido cortada. El 9 de mayo, el joven francés logró esta hazaña.
Sagrado Corazón de Jesús, llena nuestro hogar de amor y misericordia. Inmaculado Corazón de María, cuida a nuestros hijos y acompáñanos con tu ternura maternal. Sagrado Corazón del Niño Jesús, conserva la unión de nuestra familia y atiende las necesidades que hoy depositamos ante Ti. Protejan nuestra casa, sanen nuestras divisiones y ayúdennos a vivir unidos en la fe. A.mén.
"Entonces la joven danzará alegremente,
los jóvenes y los viejos se regocijarán;
Yo cambiaré su duelo en alegría,
los alegraré y los consolaré de su aflicción".
Jer 31
La Asociación Internacional de Exorcistas advierte contra las "constelaciones familiares", pseudoterapia #NewAge. Para los exorcistas se convierte en una forma de #espiritismo (invocación de espíritus); además de quitar libertad, ya que se acumulan supuestas cargas de los antepasados.
San Chárbel es uno de los santos más conocidos de oriente por sus numerosos milagros a personas de distintas religiones. Su fiesta se celebra cada 24 de julio y por ello les compartimos una especial Coronilla que se le suele rezar para pedir una gracia, en la que está incluida una oración que pronunció antes de morir.
El sitio web https://t.co/pzdXlEDaqs, sobre biografías de santos, describe que San Chárbel (1828-1898) tuvo un padrastro muy devoto que llegó a ser sacerdote en el rito católico maronita —en el que los varones casados pueden recibir el orden sacerdotal—, y le ayudaba en su ministerio.
El santo fue creciendo en la fe, ayudado también por dos de sus tíos maternos que eran ermitaños maronitas. Más adelante ingresó al convento, se hizo monje y fue ordenado sacerdote. Luego decidió abrazar la vida ermitaña, dedicándose a la penitencia, la oración y el servicio a los pobres.
La colección de libros Año Cristiano, de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), señala que el 16 de diciembre de 1898, justo en el momento de la elevación de las especies que se hace en la Santa Misa, el santo quedó inmóvil producto de una apoplejía. Falleció el 24 de diciembre.
De acuerdo a la Enciclopedia Católica, el santo murió pronunciando una oración que no pudo terminar de decir en el altar y que es dedicada al Padre de la Verdad. La web Corazones resalta que esta es “la más bella y querida plegaria de la Misa maronita” y que es un poema de San Jacobo de Sarug, que data del siglo V.
Coronilla de San Chárbel
Corazones indica que la coronilla contiene cinco grupos de cuentas. Es como un rosario, pero más pequeño. Tiene cinco bolitas negras en las que se reza el Padre Nuestro y, en medio de ellas, hay otras bolitas de colores (rojas, blancas y azules), donde se rezan Ave Marías, con un profundo significado.
La coronilla inicia con una bolita blanca en la que se pronuncia la Plegaria al Padre de la Verdad:
Padre de la verdad, he aquí a tu Hijo, víctima agradable a ti. Acéptalo, Padre, ya que ha muerto por mí. He aquí su Sangre derramada en el Gólgota por mi salvación. Ella clama por mi. Por sus méritos acepta mi oblación. Siendo tantos mis pecados mucho mas grande es tu misericordia.
Cuando es puesta en una balanza, tu misericordia sobrepasa el peso de los grandes montes, esos que solo tú conoces. Considera el pecado y considera la propiciación; el sacrificio de la Víctima excede a las deudas. Tu Amado Hijo sufrió los clavos y la lanza por mis pecados, por lo tanto con sus sufrimientos satisface mi deuda y me da vida.
Gloria al Padre que envió a su Hijo por causa nuestra. Adoración al Hijo que a todos redimió por su crucifixión. Alabanza al Espíritu por quien fue consumado el misterio de nuestra salvación. Bendito sea quien nos vivificó, por su Amor. ¡A Él sea la gloria!
1. Luego, en la primera bolita negra, se reza el primer Padre Nuestro y luego tres Ave Marías en las 3 bolitas rojas que le siguen. Éstas oraciones a la Virgen son por la fidelidad al voto de pobreza que hizo San Chárbel.
2. En la segunda bolita negra se recita el Padre Nuestro y seguidamente tres Ave Marías en las otras 3 bolitas rojas, en conmemoración a la fidelidad al voto de castidad que vivió el santo.
3. Después, en la tercera bolita negra, se dice el Padre Nuestro y otras tres Ave Marías en las últimas 3 bolas rojas, por la fidelidad al voto de obediencia que practicó San Chárbel.
4. En la cuarta bolita negra se reza otro Padre Nuestro y le siguen 3 bolas blancas, símbolos del amor del santo a la Eucaristía, donde se pronuncian tres Ave Marías.
5. Al llegar a la quinta y última bolita negra se dice igualmente un Padre Nuestro y luego un Ave María en cada bolita azul, color que por tradición es el color de la Virgen, a quien tanto acudía San Chárbel.
Finalmente, la coronilla se concluye en una medalla con la imagen del santo, donde se recita la siguiente plegaria para obtener una gracia especial:
Dios infinitamente santo y glorificado en tus santos, Tú inspiraste a San Chárbel a llevar una vida de unión perfecta con tu Hijo Jesucristo, según el Evangelio, y a desprenderse del mundo viviendo con heroísmo las virtudes monásticas: pobreza, obediencia y castidad, concédenos, te rogamos, la gracia de amarte y servirte siguiendo su ejemplo.
Señor Dios Todopoderoso, Tú que has manifestado el poder de la intercesión de San Chárbel a través de sus numerosos milagros y favores, como la conversión concédenos hoy la gracia que imploramos………… por su poderosa intercesión. Amén.
Spain's World Cup final goal scorer Ferran Torres says the cross and image of the Virgin Mary he carries with him give him strength.
Video: Spanish Football Federation
🚨Justin Bieber está recibiendo apoyo masivo después de cantar en vivo una canción de alabanza a Jesús ✝️ mientras el resto de los artistas hicieron doblaje en el medio tiempo de la final del mundial de fútbol. ⚽️
The Church is wise. She does not give us devotions merely to stir our emotions; she gives them to lead us to holiness. That is why, today, on the feast of Our Lady of Mount Carmel, we do well to ask ourselves a simple question: Why did Our Lady give the Brown Scapular to the Church? Was it simply to wear another religious object? Or was she asking something much deeper of us?
The answer takes us back to the thirteenth century. The Carmelite Order was passing through a terrible crisis. Driven from the Holy Land, surrounded by uncertainty, it seemed that its days were numbered. Its Prior General, St. Simon Stock, did not place his confidence in princes or in clever plans. He turned to the Mother of God. According to the ancient tradition of Carmel, Our Lady appeared to him on this very day, holding the Brown Scapular and promising: "Whoever dies clothed in this Scapular shall not suffer eternal fire."
Those words have comforted Catholics for centuries, but they must be understood correctly. The Blessed Virgin was not handing out a magical object, nor was she offering salvation without conversion. God asks for our cooperation. He gives grace freely, but He also asks us to respond freely. Every gift from Heaven carries with it a responsibility.
The Scapular is, therefore, a sacramental. It is a sign that says, without words, "I belong to Mary, and through Mary I belong to Christ." Think of a religious wearing his habit. The habit does not make him holy, but it reminds him every day of the life he has promised to live. The Brown Scapular is like a small habit placed on the shoulders of the faithful. It reminds us that we should think, speak, and live as children of the Blessed Virgin.
That is why the Church has always taught that wearing the Scapular must be joined to a Christian life. Tradition also speaks of the Sabbatine Privilege, encouraging us to trust in Mary's maternal intercession for those who faithfully wear the Scapular, live chastely according to their state in life, and persevere in prayer. Notice the pattern: faithfulness, prayer, and perseverance. Our Lady never encourages laziness; she always leads us to a deeper love for her Son.
Many of us received the Scapular years ago. Perhaps it was placed around our neck as children. Perhaps we have worn it for decades without giving it much thought. Today is a good day to ask ourselves whether we are wearing only a piece of cloth, or whether we are truly living beneath Mary's mantle. The Scapular should not simply rest on our shoulders; it should shape our hearts.
The Church also reminds us today of the gift of a plenary indulgence, under the usual conditions of Confession, Holy Communion, prayer for the intentions of the Holy Father, and freedom from attachment to sin. What a beautiful reminder that the Church is truly our Mother. She not only teaches us the way to Heaven but also opens for us the treasury of Christ's mercy.
My dear friends, the older we become, the more clearly we see that everything in this world passes away. Health passes. Strength passes. Possessions pass. Only one thing remains: whether we die united to Christ. That is why the Brown Scapular is such a precious gift. Every time we touch it, it reminds us to lift our eyes from this passing world and to remember our eternal homeland.
Let us ask Our Lady of Mount Carmel today for one simple grace: that we may never wear her Scapular carelessly, but always as faithful disciples of her Son. And when the day comes for us to leave this world, may she be at our side, leading us with confidence into the presence of Jesus Christ, to whom be all honor and glory forever.
Amen.
Fr. Javier Olivera Ravasi, SE