Bendito lo inesperado
Que llega
Y quieres que se quede
Benditas las sorpresas
Que ni pidiéndolas llegan
Solas saben cómo y cuando
Bendito el ritmo intervenido
Irse en una línea desconocida
Y descubrirse aún más alineado en ella
Qué bonita la vida sin prisa.
Qué bonita la suerte cuando llega y no avisa.
Qué bonito crecer, cambiar y siempre procurar la risa.
Qué bien sentir claridad y dar el paso a la velocidad de la brisa.
Nada urge cuando importa, llega suave lo que nutre, lo que aporta.