Leí tu carta @DanielNoboaOk.
Y entendí algo triste que Ecuador ya no tiene un Presidente hablándole al país. Tiene a un hombre intentando convencer desesperadamente a la gente de que todavía le crean.
Hablas de trolls, de persecución, de carros, de ataques, de títulos, mientras miles de ecuatorianos viven con miedo, desempleo y dolor.
Pero lo más duro no es eso.
Lo más duro es verte hablar de victimización desde el poder, mientras desde el poder se persigue, se humilla y se destruye a quienes piensan distinto.
Yo sí he visto lo que el Estado puede hacerle a una persona cuando decide convertir la justicia en castigo. He visto audiencias convertidas en tormento, esposas convertidas en espectáculo y el sufrimiento humano usado como mensaje político.
Por eso tu carta no conmueve.
Porque un pueblo puede perdonar errores. Lo que no perdona es la hipocresía.
Los presidentes no están para pedir compasión. Están para dar respuestas.
Y cuando un gobernante empieza a hablar más de sí mismo que del país, el problema ya no es la oposición.
El problema es que la realidad empezó a derrotar el relato.
Ya nadie necesita que le expliquen quién eres. Ecuador ya lo está viendo.
@hijodelsuelo En los próximos días, los titulares de los diarios así…
“Lavinia deslumbra en Roma”
“La elegancia de Annabella Azín …
¿Y la gente? Feliz. Porque piensan que elegir a sus mandantes equivale a elegir a quienes poner en la portada de Revista Hogar.