No, no puedes trabajar de 9 a 5 y caminar 10,000 pasos al día, leer 2 libros a la semana, cocinar todas las noches, limpiar a diario, mantener amistades, cuidar de tu familia, cuidarte a ti mismo, dormir 8 horas, cultivar hobbies y ser completamente productivo en el trabajo todos los días.
Eso no es motivación, es una tontería irreal.
Libérate de eso.
En el mes del orgullo quisiera hablar de la filosofa lesbiana Marilyn Frye quien planteo hace 40 años en su tesis algo que sigue incomodando: la cultura masculina heterosexual es, en realidad, homoerotica.
Todo o casi todo lo que es propio del amor, la mayoría de los hombres heteros lo reservan exclusivamente para otros hombres (lealtad, admiracion, respeto, la reverencia, la imitación, el deseo de aprender y ser reconocidos por alguien, los vínculos profundos)
La mayoría de las cosas que hacen los hombres son para impresionar otros hombres: posesiones, trabajo, inclusive las mujeres que las muestran como trofeos.
A las mujeres le piden devoción, servicio y sexo. Lo que ofrecen cómo respeto hacia ellas suele ser paternalismo, y lo que llaman "honor" es ponerlas en un pedestal, porque es una forma de control, no de respeto.
El patrón se nota hasta en los gestos mas cotidianos. Ven deportes porque se supone que les gusta los deportes, pero solo ven deportes practicados por otros hombres, como si lo que les gustara fuera que los practican ellos, más que el deporte en sí.
Escuchan con desdén a una mujer y luego asienten cuando un hombre repite exactamente lo que ella dijo. El contenido no cambió, cambia quien lo emitio. Defienden ideologías machistas, misoginas, racistas y autoritarias muchas veces no por convicción profunda sino porque adoptarlas les compra la pertenencia a un grupo de hombres.
Los hombres aman a otros hombres (en el sentido amplio: los admiran, los respetan, viven para su mirada) y usan a las mujeres como instrumentos de ese vinculo: como trofeos, como conquista, como contraste para definirse como hombres de verdad.
Hasta el dios que adoran es hombre. Lo imaginan padre, lo llaman señor, le rezan como al patriarca celestial que crea con la palabra, desde afuera, sin cuerpo y sin entrañas. Pero la creación de la vida en la tierra ocurre dentro del cuerpo de una mujer. Lo mas cercano a dios que existe en la experiencia humana: es una mujer.
Esa es la tragedia silenciosa del amor heterosexual en el patriarcado: las mujeres se enamoran, paren hijos, envejecen al lado de hombres que, en el fondo, las detestan. Duermen abrazadas a quienes, si tuvieran que elegir entre su dignidad y la aprobación de otros hombres, elegirían a los otros hombres sin pensarlo.
A pesar de ser heterosexuales, actúan como si odiaran a las mujeres: las critican, no las escuchan, las engañan, las maltratan. Las matan.
-Resumen sacado del instagram conciencia.inquieta
Persepolis (2007) based on the novel by Marjane Satrapi asks important questions which are still irrelevant today. Woman suffer when religion which is very personal gets into every single space. Set at backdrop of the Iranian Revolution, may this voice echo forever. RIP ❤️🕊.
RIP Marjane Satrapi, such a shocking and tragic loss for feminist literature and cinematography 💔 I'm still mad about the losers who smeared her and misconstrued Persepolis as "imperialist propaganda" only a few months ago...
Al visibilizar la lucha de las mujeres, revolucionó las novelas gráficas y nos dejó una de las mejores películas animadas que existen...
Descanse en paz.
"If I were the minister of culture for the world, I would make every student wiser by requiring them to travel to five continents before the age of 18."
Marjane Satrapi.
Hoy 4 de junio de 2026, nos dejó Marjane Satrapi. Tenía 56 años. Su familia dijo que murió de tristeza, catorce meses después de que muriera el amor de su vida.
Hay muertes que tienen una lógica brutal que no necesita diagnóstico médico.
Nació en Rasht, Irán, el 22 de noviembre de 1969. Creció en Teherán en una familia de intelectuales de izquierdas. Su madre le dijo algo que aparece en Persépolis y que ella nunca olvidó:
"En tu vida conocerás muchos tontos. Si te hacen daño, recuerda que es porque son estúpidos. No respondas a su crueldad. No hay nada peor que la amargura y la venganza. Muestra tu dignidad y tu integridad."
Su madre tenía razón. Y Satrapi pasó toda su vida demostrándolo.
Sus padres la mandaron a Viena a los catorce años. Sola. Para que sobreviviera. Años después, instalada en París, tomó un lápiz y dibujó en blanco y negro lo que había vivido. Sin colores. Sin adornos. Con una línea directa que contaba la infancia de una niña iraní mientras el mundo que conocía desaparecía a su alrededor.
Lo llamó Persépolis. Se publicó en el año 2000. Se tradujo a más de cuarenta idiomas. La película de animación que codirigió con Vincent Paronnaud ganó el Premio del Jurado en Cannes en 2007. En algunos estados de Estados Unidos intentaron prohibirlo en las escuelas, lo que garantizó que miles de adolescentes lo leyeran con más atención de lo habitual.
Lo que Satrapi entendió que la mayoría de los artistas políticos no entienden: que la intimidad es más subversiva que el manifiesto. Que una niña mirando al lector con el velo puesto y cara de no estar de acuerdo llega más lejos que cualquier discurso.
En 2022, cuando el régimen iraní asesinó a Mahsa Amini, coordinó Femme, Vie, Liberté, un libro colectivo de diecisiete historietistas de todo el mundo. Publicó la versión en persa de forma gratuita en internet para que llegara a Irán.
En 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias. Ese mismo año fue elegida miembro de la Academia de Bellas Artes de Francia.
En abril de 2025 murió su marido. En junio de 2026 murió ella.
Persépolis sigue en las librerías. El régimen que dibujó sigue en pie. Y las mujeres iraníes siguen en la calle.
Ella les dio un lenguaje.