Y de repente, en dos meses se acaba el año que me enseñó que nada es para siempre; que el amor que das no siempre vuelve con la misma intensidad; que quien quiere se queda, y quien no, se nota; que a veces perder también es ganar, y que aunque duela, soltar también es crecer.
Dejen de romantizar no tener vida por trabajar y creerse superiores porque trabajan desde las 5 de la mañana hasta las 12 de la noche.
Porque después les da un infarto a temprana edad y no alcanzan ni a disfrutar todo lo que se jodieron.